CARLOS FERNÁNDEZ SEMBLANZA
19 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Resulta difícil, en la vida convulsa actual, encontrar a una persona de la que hable bien todo el mundo. Fernando Arenas logró ese título con todo merecimiento. La aventura comenzó cuando, en los años 50, abrió la librería Cervantes, en María Pita. A ella le siguieron otras, destacando la vieja Zinke, a la que convirtió en su local más emblemático. Pero Fernando no se quedó ahí, sino que fue un dinamizador cultural de primer orden. Ejerció con tino la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento, la presidencia del sindicato de Artes Gráficas, se inventó la Feria del Libro, organizó conferencias, presentaciones, hizo escaparates, impulsó un monumento al libro, ganó premios... Y todo lo hizo desde la bondad y la amabilidad de un carácter que tendrá difícil repetición. redac@lavoz.com