Una disposición de la Consellería de Medio Ambiente publicada en el Diario Oficial de Galicia (DOG) en junio de 1999 establece los límites del pantano de Abegondo-Cecebre como espacio natural en régimen de protección general. Una gran parte del perímetro del encoro está protegida por la referida franja de cuarenta metros de ancho, mientras que otros límites, más amplios todavía, están definidos por carreteras locales, la autovía del Noroeste y la autopista del Atlántico. Para el regidor de Abegondo, ese nivel de protección es óptimo. Sin embargo, el equipo de gobierno local pretende ir más allá y habilitar «un sendero perimetral para uso exclusivo de peatones y ciclistas, por el que discurra un colector que recoja todas las aguas residuales». De ese modo se evitarían «posibles filtraciones de fosas sépticas» a las aguas del embalse, subrayó Santiso Miramontes. También explicó que para hacer realidad el proyecto del que definió como «gran citurón protector» el Ayuntamiento necesita «conseguir la cesión de suelo privado y eso únicamente se logra mediante el desarrollo de planes parciales», como los definidos en el avance del PGOM, al que se pueden presentar alegaciones hasta el 21 de marzo.