FRANCISCO ESPIÑEIRA FANDIÑO EL CRONÓMETRO Juan Represa, experto en telefonía móvil Juan Represa es catedrático de Medicina en la Universidad de Valladolid y miembro de la comisión de expertos de la Unión Europea sobre telefonía móvil. Su voz es una de las más autorizadas en España en la materia y sostiene que las antenas de los celulares «no son peligrosas por sí solas». Es más, por su experiencia opina que serían aún más inocuas si existieran muchas estaciones pero, eso sí, de potencia de emisión menor.
14 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Residente en Valladolid, conoce de primera mano la problemática del colegio en el que se detectaron cuatro casos de leucemia infantil. «Ese es un ejemplo de que la ley de Murphy existe y de que, cuando una cosa puede ir mal, siempre va peor. Es una casualidad alarmante, pero sobre todo porque se han vertido toda clase de informaciones tendenciosas y parciales. ¿Por qué nadie se pregunta las causas de que en el colegio La Salle, situado al lado del García Quintana, que tiene una población escolar de dos mil niños, no se ha detectado ni un sólo caso en los últimos diez años?», inquiere el experto. -Al grano. ¿Son peligrosas las antenas o no? -Pregunta sencilla, respuesta compleja. Sólo son peligrosas si emiten señales por encima de los límites de seguridad. Cuanto más distanciadas están las estaciones de los teléfonos, más fuerza precisan las radiofrecuencias. Por eso es conveniente multiplicar el número de antenas, aún a costa de reducir su potencia. -¿Usted usa móvil? -Sí, con mucha frecuencia. Creo que es un gran salto en la calidad de vida que se multiplicará con la llegada de los de la tecnología UMTS. -¿Y qué opina de los que dicen que son artefactos peligrosos para los humanos? -Pues me remito a la primera pregunta. Depende de las radiofrecuencias y del tiempo de uso, porque es cierto que las ondas circulan muy próximas al cerebro, aunque sea en índices de peligrosidad inexistentes. -¿Hay alguna manera de reducir ese riesgo? -Pues yo diría dos cosas. La primera es que se conteste siempre antes de acercar el celular a la oreja, porque es el momento de máxima exposición a las ondas. La segunda es que, instrumentos como los manos libres, también contribuyen a reducir el impacto. -¿Qué le parece que los ayuntamientos pidan competencias para regular la instalación de antenas? -Pues bien, siempre y cuando se ajusten a las directrices de la Unión Europea, que se basan en apuestas científicas y no en rumores.