La liberalización del peaje de A Barcala, anunciada por la Consellería de Política Territorial y la Diputación Provincial a finales del año pasado, no podrá ser efectiva hasta los meses de abril o mayo próximo, según las estimaciones de las instituciones implicadas. La Xunta explicó en diciembre las condiciones en que se hará efectiva la gratuidad del tramo A Barcala-A Coruña. Así, podrán acogerse a la medida los vecinos de la provincia que efectúen entre diez y ochenta viajes al mes por el citado trayecto. Para ello, deberán poseer una tarjeta de usuario. El coste de la iniciativa será asumido a partes iguales por la Consellería de Política Territorial y la Diputación, que deben firmar un convenio a tal efecto. Sin embargo, el acuerdo aún no fue suscrito, lo que está causando el retraso en la liberalización de la tasa. Pleno La gratuidad también debe ser refrendada en uno de los plenos mensuales de la corporación provincial, antes de que comience el período de expedición de las tarjetas, por lo que, antes de abril, parece difícil que los ciudadanos puedan circular sin trabas entre A Coruña y A Barcala. En el caso de Vigo, el asunto también marcha a un ritmo lento. Allí sí se firmó el convenio entre la Xunta y la Diputación de Pontevedra, y se abrió el plazo de solicitud de las tarjetas, pero aún no se plasmó por escrito el pertinente protocolo de colaboración con Caixanova. Para esta zona sur de la Autopista del Atlántico, el decreto publicado el 11 de enero en el Diario Oficial de Galicia detallaba que los interesados en acogerse a la gratuidad deben estar al día en las obligaciones tributarias con todas las administraciones del Estado, y que las tarjetas tendrán validez de un año natural. Empresas El texto, además, restringía el ámbito de posibles beneficiarios a las personas físicas y las entidades sin ánimo de lucro, aunque, al parecer, la Xunta estudia que las personas jurídicas, es decir, las empresas, también puedan disfrutar de la liberalización.