«Este año, los de la lonja se enrollan»

La Voz

A CORUÑA

KOPA

XURXO FERNÁNDEZ EL TESTIMONIO Francisco Javier y Estefanía, profesionales del raño

31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

En la ría de O Burgo, el gallego es idioma oficial y casi exclusivo. Pero Francisco Javier Amado y Estefanía Facal se manejan en cualquier lengua con tal de echarse un parlao. El cole lo olieron y poco más, de pequeños cambiaron el lápiz por el raño y el uniforme de la escuela por las botas altas y el chubasquero. Puestos a contar, mejor sumar almejas en el capazo. Francisco Javier le da a lo del marisqueo desde los doce y ya tiene 26. Estefanía es más joven, empezó cuando sus 19 años aún eran catorce. Por supuesto, los dos de furtivos: «No te dan el carné hasta que tienes 18, así que yo me venía con mis padres, de paquete», comenta ella. A los mariscadores no les hace gracia dar detalles sobre su trabajo si a la historia tienen que añadirle su nombre: «Pon que é anónimo», te dicen muchos. Pero a ellos los cala enseguida el fotógrafo: «No los saques, que son todos muy feos», recomienda Francisco Javier. El de la cámara quiere saber si no se les moja el tabaco en el agua. Ellos contestan a eso y luego a otras cien preguntas sobre la vida con el agua al cuello. «Llegamos a eso de las nueve o las diez. Tenemos un acuerdo para que nadie venga antes de las ocho», comenta él. Ella habla sobre el atuendo: «La mayoría usa botas altas, pero hay algunos que prefieren el traje de neopreno». Francisco Javier cree que viven buenos tiempos: «Hay menos furtivos y los controles están bastante bien. La temporada empezó mucho mejor que otros años, aunque el precio ha ido bajando -el de la almeja fina cayó 400 pesetas en sólo dos días-. Este año, los de la lonja se enrollan». Un día duro, como es habitual, pero preferirían no tener todo un mes para descansar.