En 1983, dentro del Plan META de modernización del Ejército, se redujeron las regiones a seis, aunque el decreto de unificación no salió en el BOE hasta julio de 1987. La nueva región, denominada Noroeste, comprendía Galicia, Asturias, León, Salamanca, Valladolid y Palencia. Se suprimieron las Bridot (Defensa Operativa del Territorio), concebidas en tiempos pasados como una fuerza de defensa contra el enemigo interior. La Región Noroeste quedó con dos grandes unidades: la Brilat, con cuartel general en Galicia, y la Brigada de Caballería Jarama, con sede en Valladolid. Esto aparte de otras unidades, como las COES (Operaciones Especiales), Artillería de Costa, Trasmisiones, etcétera. También desaparecieron varios gobiernos militares y otros fueron ocupados por efectivos de menor graduación. Entre los traslados, además de la sede de la Brilat, que pasó de la ciudad coruñesa a la pontevedresa, destacó el del Parque de Artillería de A Coruña, que se unificó con el de Valladolid y estableció su sede en dicha capital castellanoleonesa. El último capitán general de Galicia fue el teniente general Francisco Martínez Pariente, que había sido nombrado para el cargo el 16 de enero de 1987. El siguiente, José Jiménez Pérez de Larraya, ya tomó posesión con la nueva denominación de general-jefe de la Región Militar Noroeste, al desaparecer la Capitanía General y el citado cargo de capitán general. Primer gallego en el puesto A lo largo de más de cinco siglos desfilaron por la Capitanía más de 250 generales, algunos tan exóticos como el infante don Juan de Granada, supuesto hijo del rey Boabdil, último rey moro de Granada, o Mohamed Ben Mizzián, hijo de Mizzián el Bueno, un eficaz amigo de España en la época de la colonización de Marruecos. En cuanto al primer gallego que desempeñó el cargo fue, en 1606, Diego de las Mariñas, señor de Parga y Junqueiras.