«La Coruña del siglo XIX ya era abierta, alegre y divertida»

La Voz

A CORUÑA

Texto: CÉSAR CASAL GONZÁLEZ. Foto: XURXO LOBATO. FEMENINO Y SINGULAR Consuelo Mariño Bobillo, historiadora

29 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El retrovisor de la Historia no falla. La prueba del algodón de los siglos es demoledora. Consuelo Mariño Bobillo lo sabe bien. Es historiadora y su lupa de investigadora está sobre los convulsos años 1808 y 1835 en A Coruña, sobre el combate entre liberalismo y absolutismo. Las conclusiones son para cum laude. «La Coruña del siglo XIX ya tenía características que se mantienen en la ciudad de hoy. Ya era abierta, alegre y divertida». Reivindica la figura de algunos liberalistas olvidados como Antonio de la Vega, Nepomuceno Ezcurdia o Pedro de Llano. Desvela que este movimiento tuvo motivaciones económicas. Consuelo Mariño Bobillo es una mujer de ojos claros que navega, con la brújula de la Historia en la mano, por la primera mitad del siglo XIX coruñés. Como buena historiadora no es mujer de palabras, le gustan más los hechos. No quiere ningún personalismo. Tuvo malas experiencias con las entrevistas y está a la defensiva, detrás de una barricada de miedos. Tiene mal recuerdo de los periodistas, pero este encuentro no es carnaza para Crónicas marcianas. -No, no se preocupe. Hablaremos de La Coruña del siglo XIX. -Mejor. -¿Cómo era la ciudad? ¿Nació en aquel momento el coruñesismo abierto del que tanto se habla hoy? -La Coruña siempre fue una ciudad liberal. Estuvo siempre abierta a todos las corrientes. Influía también su condición periférica, de puerto de mar. -Se identifica mucho la ciudad con el liberalismo. -Sí (prudente), es cierto que se identifica mucho. Pero el liberalismo también le aportaba beneficios económicos. La libertad de comercio con América era un factor fundamental. -La Coruña crece mucho en el siglo XIX y ocupa el lugar de Santiago como primera urbe de Galicia. (En 1857 tiene 27.000 habitantes y en 1897, 43.000). -Suplanta a Santiago en número de habitantes y es por su importancia comercial. Es un polo de atracción de emigrantes. (Coge aire y se explica). Vienen emigrantes de pueblos de Galicia, pero también se origina el fenómeno de la burguesía con gente que viene de otras ciudades gallegas y de distintas provincias de España. Llegan de La Rioja, de Palencia, vascos que se trasladan a la sombra de los correos marítimos, muchos catalanes ligados a la industria conservera. Galicia no genera una burguesía autóctona por sus condicionantes económicos. -Nacen en la ciudad industrias como la del vidrio. -Cierto. La del vidrio o las de los sombreros. En La Coruña llega a haber una artesanado dedicado a los sombreros. -Es alucinante que los documentos del pasado nos ayuden a conocernos más. -(Ríe). Sí, es así. Cada vez hay más gente interesada en la investigación histórica. Se ven muchas caras jóvenes en el archivo notarial o en el municipal. Se cuida más la investigación. -Usted se ha centrado en el período de 1808 a 1835 siempre en A Coruña. -Me atrae la pugna entre absolutismo y liberalismo. Es una época muy estudiada por Meijide o Xosé Ramón Barreiro. El segundo fue quien me aconsejó esta etapa. Hay muchos personajes inmersos en fascinantes causas políticas. -Personajes muy sonados como Porlier o Sinforiano López. -La Coruña siempre fue abanderada del liberalismo. Porlier se pronunció en 1815. Se ha mitificado su figura. Casi no debía (muy prudente) decirlo, pero en un acta del consulado de 1815 se lee cómo Porlier exigía ayuda económica de los comerciantes, un millón de reales, o de lo contrario amenaza con que caerán cabezas. ¿No parece muy liberal? -Hay otros nombres quizá menos conocidos. -Sí, claro. Como Espoz y Mina, Pedro de Llano o Juan Nepomuceno Ezcurdia. Se les conoce poco, pero son liberales importantes. A algunos les costó su fortuna el liberalismo. También estaba el padre de Juana de Vega, Antonio de la Vega. Aunque se recuerda más a su hija.