El Da Vinci de la escultura vasca

La Voz

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

S. B. N. AL DÍA El Museo de Fenosa cierra el año con una exposición antológica de Néstor Basterretxea

27 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

A Néstor Basterretxea (Bermeo, 1924) le cuelgan la etiqueta de renacentista porque pinta, hace cine, diseña y, sobre todo, esculpe. «Exageran. Mi preocupación sólo ha sido conocer todas las herramientas», dijo ayer este vasco universal, como también le denominan, que ahora se dedica a estudiar Arquitectura, otra de sus pasiones. Pero donde se siente cómodo el que fue uno de los fundadores del Grupo Gaur (hoy, en euskera) junto a Chillida y Oteiza es en la escultura. El Museo de Arte Contemporáneo de Unión Fenosa (Macuf) expone parte de su obra desde ayer y hasta el 17 de febrero. Veintiocho piezas que recorren su imaginario desde la década de los sesenta. Una de ellas, Homenaje a la Galicia primera, inspirada en castros y petroglifos. «Vivimos todos en el norte, ¿no? Bajo la misma nube», indicó. Basterretxea confiesa su simpatía por la madera para crear, «es casi humana, carnal», pero no está presente en la exposición. Sí lo está, sin embargo, la mitología rural vasca con su Serie cosmogónica, que se presenta casi íntegra en la muestra. «Aún somos hijos de la mitología y lo que hice fue convertir la palabra de las leyendas en imágenes tangibles». Por algo es un artista que se considera «de la tribu». «El que dice que es ciudadano del mundo es un pretencioso. Hay que serlo de tu pueblo, pero sin que la boina te tape los ojos».