Los mayores problemas en el reparto de cuestionarios se dan en zonas rurales y áreas en construcción
19 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.«Si al final de este mes alguien no está censado, que llame a Estadística». Queda dicho. Para el estreno de año no puede quedar nadie sin ficha en toda España. La frase es del responsable de la delegación provincial del Instituto Nacional de Estadística (INE). En A Coruña, todo indica que se cumplirán los plazos. Lo de rellenar cuestionarios se da bien en toda Galicia y la comunidad se sitúa muy por encima de la media del país en formularios completos. La ciudad sigue la tónica y, a semana y media del fin de la campaña, -se quiere todo listo para el 28 de diciembre- ya se han recogido un 70% de los papeles del censo que correspondían a la ciudad y su área metropolitana. Aún así, los encargados de la tarea se han topado con algunos problemas, derivados, en su mayoría, de los horarios de trabajo de la gente que hace que las casas estén vacías cuando llaman a la puerta. Las dificultades son mayores en las áreas rurales o en las zonas de nueva construcción. Y es que los agentes censales entregan los formularios a un vecino o al portero cuando nadie responde al timbre -eso sí, aclara el delegado que se hace dentro de sobres para «proteger los datos recogidos»-. Pero en dichos lugares esto se complica ya que muchas casas están aisladas o vacías. Lo de guardar a buen recaudo los datos facilitados es algo que desde el INE se han tomado muy en serio, y se recuerda que la información facilitada en los cuestionarios sólo pueden ser usada de forma colectiva y únicamente con fines estadísticos. Este año se está poniendo mucho cuidado en el censo de inmigrantes y gente sin hogar.