RUBÉN VENTUREIRA AL DÍA Un local inspirado en la película protagonizada por Tyra Banks abrirá en A Coruña De Hollywood al Orzán. «El Bar Coyote», un local de película, hará aullar a los hombres coruñeses. Abrirá el próximo mes. Como en el cine, las camareras bailarán sobre la barra. El cásting fue de película: se presentaron más de cien chicas. Cinco alcanzarán la fama, que es dura.
28 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Woody Allen hizo saltar a un personaje de la pantalla a la realidad en La rosa púrpura del Cairo. Tyra Banks, una de las protagonistas de El Bar Coyote, no se materializará en el Orzán. Pero su espíritu es el que inspirará a Laura (morena), Priscilla (pelirroja), Alejandra (rubia), Rosana (de rasgos orientales) y Limonta (mulata). Forman la primera generación de chicas Coyote. Están ensayando. Se saben cuatro coreografías. Su profesora es Beatriz Rodríguez. «Aprenden rápido», dice. En quince o veinte días las ejecutarán sobre una barra en el Orzán, anuncia Emilio Ron, propietario del bar. Prohibido pedir agua Cuando bailen no servirán copas. Serán el eje de un local en el que, si pides agua, recibirás un manguerazo de líquido elemento, «como en la película», reseña Ron. El local contará con una página web, en la que las chicas contarán sus cosas y podrán recibir e-mails. Serán mozas comprometidas socialmente: «Entregarán cheques a organizaciones humanitarias. Tendrán mucha presencia en la ciudad», pronostica el dueño del pub. Ron, que es también el copropietario de la cadena Tortoni, vio el filme hace tres meses. «¿Cómo a nadie se lo ha ocurrido montar un local como éste?», se preguntó. Comprobó que el nombre no estaba registrado en España, aunque sí en EE UU, donde hay un Coyote. Hay otro del mismo nombre en Albacete. Sus dueños recibirán en breve una carta con remite de A Coruña. Ron, que ha registrado la marca, quiere «expandir los Coyote por Galicia». El cine inspira la movida coruñesa. No está solo El Bar Coyote en la sesión golfa de la cartelera. El viejo Valle Inclán proyecta Showgirls. Bueno, no exactamente. El local que ocupó el cine es desde la semana pasada un pub que sigue la estela de aquella película de Paul Verhoeven. Hay chicas bailando en tarimas o deslizándose por una barra. Cada noche, tres chicas aligerarán aún más su ya exiguo vestuario. Harán strip-tease. Ahora le llaman strip-art. Chiqui Martí, la escultural colaborada de Crónicas marcianas, abrió la nueva etapa de este local. Se llama, por supuesto, Zine.