El regidor coruñés ha importado de América y Europa los modelos de algunos de sus grandes proyectos No es un turista accidental -como el que encarnó William Hurt en la pantalla-, sino occidental. Pero el Oeste ya no inspira a Francisco Vázquez. El alcalde busca ahora en China nuevos filones de ideas, tras explotar a conciencia las «minas» de Europa y América. Porque los visados que adornan el pasaporte de Vázquez se han traducido a menudo en la importación de proyectos. Museos, puentes, farolas y hasta exposiciones han desembarcado en A Coruña como equipaje de mano del alcalde. Con el regidor de ruta por Asia los más inquietos ya se preguntan si habrá en la ciudad una réplica «cascarilleira» de la Gran Muralla.
27 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Es conocida la pasión del alcalde coruñés por clonar ideas. De hecho, no sólo no oculta sus fuentes de inspiración, sino que alardea del origen foráneo de sus propuestas. O incluso no duda en pedir a otras instituciones que financien su afán por copiar los originales. En una comparecencia con altos cargos del Ministerio de Fomento, Francisco Vázquez se atrevió a sugerir a todo un secretario de Estado un diseño ferroviario con marchamo made in USA: «Hay una estación intermodal preciosa en Washington que siempre fue la que más me gustó». Estados Unidos ha sido el origen de más de una de las obras de las que hoy presume A Coruña. La Casa de los Peces se levantó en el paseo marítimo tras el flechazo que sintió Vázquez ante el colosal acuario de Monterrey, en la soleada California. De Florencia a Lavedra En Florencia descubrió un Ponte Vecchio cuya imitación será un puente de cristal sobre Lavedra. El pintor Gerardo Porto -autor del Millennium- pondrá el toque de color en los vidrios diseñados por el arquitecto municipal Antonio Desmonts. No sólo los monumentos viajan en la maleta del alcalde. También el lado más oscuro de la gestión municipal, como los residuos. De Alemania y Holanda se trajo Vázquez las claves para alzar en Nostián una planta de tratamiento de basura en sintonía con el ecologismo que impera en estos países. Desde Europa central llegó la exposición de Sissi que actualmente luce en las salas del Kiosco Alfonso y la Estación Marítima. Y de Bruselas quiere el regidor importar el diseño de las terrazas acristaladas que ocuparán la emblemática plaza de María Pita. Las farolas del paseo marítimo reparten su inspiración entre los globos del alumbrado parisino y los postes que imitan el dibujo de unos árboles de la película El tercer hombre. Sólo queda por descubrir qué vendrá con Vázquez de China.