Rendidos a la ciencia

A. MAHÍA / P. RODRÍGUEZ A CORUÑA

A CORUÑA

ANA ARES

La semana de puertas abiertas colapsó el Acuario, la Domus y el Planetario La jornada era de puertas abiertas y más que estuvieran. El pasadizo que conduce a la sala Nautilus en el acuario parecía la salida del fútbol. La culpa la tiene la Semana Europea de la Ciencia, que dio descanso a los taquilleros de los museos coruñeses y la gente se lanzó en brazos de la ciencia y la naturaleza. Todo salió redondo, hasta el sol, que lució durante todo el día. Los peces tuvieron más gancho que las estrellas y el hombre. Durante todo el día, del Acuario y de la Domus salían larguísimas colas. Al final de la jornada, la Casa de los Peces pulverizó y duplicó el récord de visitantes hasta la fecha: 5.800 personas.

17 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Si en el siglo X no se hubieran hecho los primeros globos terrestres, Cristóbal Colón hubiera continuado de pirata en el Mediterráneo al servicio de la Corona de Aragón y no habría descubierto las Indias. Se inventaron las esferas, los mapas, la brújula y se descubrieron los confines del mundo y del sistema planetario. Luego el coche, la lavadora y el móvil. Todo eso y mucho más queda recogido en las distintas dependencias de los museos coruñeses. Y quien no los visita, no sabe lo que se pierde. Tras el simulacro de puertas abiertas de lunes a viernes, el pelotón de visitantes llegó ayer a los museos. La Casa de los Peces fue la más apetecida por niños, adultos y mayores. Hasta recibió excursionistas llegados de Portugal, Lugo, Valencia y Madrid. Durante todo el día, 5.800 personas pasaron por la taquilla, pero esta vez sin meter la mano en el bolsillo, lo que ayudó bastante. «Prohibido no tocar» La Casa del Hombre también se llenó. Aunque no tanto. Ese eslogan que rige el museo y que dice así: «prohibido no tocar», se cambió por: «esperen para tocar». Y todo por las largas colas que había que soportar para pesarse, comprobar la dieta alimenticia o darle una patada al balón. La cenicienta de la jornada fue la Casa de las Ciencias. La más querida y mimada por el Ayuntamiento fue la que menos gente recibió.