El Ayuntamiento convocará el próximo mes un concurso de ideas para escoger el proyecto ideal para el castro de Elviña La Casa de la Historia será un edificio singular. No tan llamativo como la Domus, pero sí tan funcional como el Aquarium. Así lo explicó el alcalde, Francisco Vázquez, durante la presentación de los contenidos de la futura zona museológica del castro de Elviña. Para ello, el Ayuntamiento convocará antes de un mes un concurso abierto, de carácter internacional, al que se espera concurran los mejores arquitectos del mundo. «El protagonista será el mundo castreño, por lo que lo más importante serán los contenidos». No queremos una construcción llamativa, sino una estructura tenue», resumió el regidor coruñés.
07 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La inversión final superará los dos mil millones de pesetas (12,02 millones de euros) previstos por el Ayuntamiento y la Xunta de Galicia para el próximo trienio. Y eso que la conclusión del gran museo histórico coruñés no tiene todavía fecha fija, aunque la expropiación de terrenos recibirá la luz verde definitiva en el pleno del próximo lunes. Sólo se sabe que los trabajos no darán comienzo antes de la mitad del año que viene, «aunque se ejecutarán de manera calmada, respetando la estructura del castro», según explicó el concejal de Cultura, José Luis Méndez Romeu. En cuanto al concurso para la adecuación de este gran yacimiento urbano, uno de los más importantes de Galicia, Vázquez reveló que el Ayuntamiento estudia ya adjudicar directamente el proyecto y la construcción del nuevo edificio para simplificar los trámites. Elemento singular Joan Santacana, el jefe del equipo de la Universidad de Barcelona que ha hecho el diseño de contenidos, considera que Elviña «se convertirá en un elemento singular» del repaso a la historia gracias a la colaboración de todos los miembros de su equipo multidisciplinar. Quizá por ello, en lugar de abarcar de manera detallada los más de 2.400 años de aventuras y desventuras que separan la colocación de las primeras piedras del castro de la ciudad actual, Joan Santacana ha elegido seis elementos puntuales para facilitar el tránsito entre presente y pasado a través de la «espiral del tiempo», una escalera helicoidal en la que se situarán los módulos interactivos. Aunque ese diseño de contenidos se haya prácticamente perfilado, el equipo de Santacana habilitará una página web a través de la cual todos los interesados podrán aportar sus sugerencias sobre el proyecto.