O REMANSO

La Voz

A CORUÑA

ÁNGEL PADÍN PLAZA PÚBLICA

19 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Cada verano, como ya he narrado en otras ocasiones, un grupo de coruñeses residentes habitualmente en Madrid, suelen reunirse en una cafetería de Cuatro Caminos llamada El Remanso-O Remanso, y permítaseme citar tal nombre por lo que escribiré a continuación. En este lugar tuve las últimas entrevistas con un querido compañero en las tareas de La Voz de Galicia durante muchos años: José Antonio López de Alba. Excusado es decir para quienes le conocían que las charlas eran un torrente de anécdotas, algunas de las cuales cité en letra impresa en un libro que escribí sobre personajes populares de A Coruña. En una de estas ocasiones se unió Alba a un grupo de coruñeses amantes del arte y agrupados bajo la denominación de asociación Pablo Ruiz Picasso. Allí nos reunimos en nuestro deambular por la urbe y, en la ocasión citada, invitamos incluso al colega a pertenecer a la misma, a lo que no puso impedimento alguno. Desafortunadamente, el bueno de Alba ya no pudo incorporarse más porque lo hizo pronto al llamado mundo de los justos, seguramente entrando junto a San Pedro contándole un chiste o el último chascarrillo coruñés. Hace pocos meses, concretamente en agosto, acudí a la cita anual con los coruñeses madrileños y, entre ellos, ya con visibles muestras de la enfermedad que al final le vencería, el escritor Mariano Tudela. Fue una despedida cordial, cordialísima, en la que Mariano imponía su acusada personalidad, escuchándole todos los contertulios con atención. Desde Luz Pozo Garza a Raúl Grien; desde César Antonio Molina a Carmen Debén; desde Olga Cristina Viaño a Pedro Vasco; desde Paco Tudela y su mujer Carmen a Julio Ponte, desde Mariano a su hija, la profesora de la Universidad coruñesa, Olivia, hablamos de todo lo que un fato de coruñeses puede hablar: del paseo marítimo, las corridas de toros en el Coliseo, la Universidad y su segura andadura bajo el timón de José Luis Meilán, de Paco Vázquez y el Millennium... En suma, tocamos todos los temas ciudadanos y recordamos asimismo la vida literaria de A Coruña y Madrid. Nos despedimos como cada año hasta el siguiente. El jueves acompañábamos a Mariano en su último viaje a la necrópolis de San Amaro. Decíamos adiós al viejo amigo calificado por la prensa madrileña como uno de los más recios representantes de la generación del medio siglo. Feliz descanso en la vuelta a su añorada tierra. redac@lavoz.com