Le inutilizaron el motor

La Voz

A CORUÑA

07 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Ana Junquera formaba parte de la tripulación del Juan de Langara. Fue la primera que recibió la noticia de que el barco estaba retenido. «Me quedé blanca», cuenta. A continuación, un hombre enfundado en un buzo butano embarcó en la goleta coruñesa, se fue a la máquina y desmontó una de las piezas del motor. «Pero si queremos podemos navegar a vela», le dijo Junquera. El técnico lo sabía pero le dijo que era una formalidad. Después «tuvimos once días para conocer Dover. Ya no sabíamos que hacer». Los seis tripulantes del Juan de Langara recorrieron varias veces la ciudad, visitaron sus museos, su castillo y conocieron sus acantilados. «En esos once días tan sólo navegamos 50 metros»: les llevaron de remolque de un pantalán del puerto deportivo a otro.