Una costumbre peligrosa

ALBERTO MAHÍA A CORUÑA

A CORUÑA

La Policía Local denuncia que un gran número de personas cruzan las calles por lugares indebidos Cuatro personas fueron atropelladas en los últimos cuatro días. En lo que va de año ya son 108. Una de ellas pereció en el accidente. Y la Policía Local alerta de que en más de la mitad de los atropellos el peatón cruzaba por lugar indebido; ni por semáforo ni por paso de cebra. Un mal vicio que había que comprobar in situ.

05 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Con los escalofriantes datos de la Policía Local en la mano y todavía fresco en la memoria el atropello del pasado martes en la ronda de Outeiro, fotógrafo y periodista recorrieron ayer las principales calles y avenidas de la ciudad para contar y retratar cómo cruzan los coruñeses. Y lo hacen mal. Veinticuatro horas después de que una mujer resultase herida grave frente al 174 de la ronda de Outeiro al intentar cruzar la vía por una zona prohibida, por el mismo lugar seguían haciéndolo decenas de personas. Al semáforo instalado a cincuenta metros, ni caso. En la otra ronda, en la de Nelle, más de lo mismo. Sobre todo a la altura del puente sobre la avenida de Finisterre. Sea por una u otra punta del puente, son lugares habituales por los que la gente pasa de una acera a otra, con la peligrosidad que ello tiene, ya que la visibilidad del conductor y del peatón en escasa. Pero si hay una calle en la ciudad donde más coruñeses su vida esa es San Andrés. Las aceras se confunden con la calzada y por momentos no se sabe cuál es una y cuál la otra. Otro de los puntos que más polémica levantó en los últimos años es el de la estación de autobuses. Son muchos los que utilizan la zona de entrada y salida de los buses como acceso. Un cartel del Ayuntamiento prohibe el paso, indica que no se responsabiliza de cualquier accidente.