Un joven de 23 años abrió una cuenta, de la que sacó 640.000 pesetas, con los datos de un compañero
03 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Un día se encontró en su buzón una carta de un banco que no era el suyo, pero que tenía su nombre y su dirección bien impresos en el sobre. La sorpresa se hizo todavía mayor cuando la abrió y se topó con que la entidad bancaria le reclamaba 640.000 pesetas, concretamente las que debía por el uso de una tarjeta Visa durante varios meses. La persona se presentó en la policía para denunciar la situación, y los agentes comprobaron que, en efecto, el denunciante nada tenía que ver con el agujero de la cuenta, aunque la deuda no era un error del banco, sino de J.S.G., un joven coruñés de 23 años, compañero del denunciante en el mismo club de fútbol. J.S.G. consiguió una fotocopia del DNI y de los datos personales del afectado. Con ellos se presentó en un banco donde abrió una cuenta y obtuvo una tarjeta de crédito a la que decidió sacar partido. La policía comprobó que la tarjeta había sido empleada en estaciones de servicio, peajes y cajeros de toda la provincia, así como en cabinas telefónicas. Hasta 640.000 pesetas llegó a sacar a crédito a nombre de su compañero de club. Los hechos fueron denunciados el pasado 23 de mayo, y J.S.G. fue detenido a finales de julio. Tras meses de jugosos sobresueldos a costa del nombre del compañero y los fondos del banco. La cosa no le iba mal a J.S.G., que se dedicó a la buena vida recorriendo la provincia ajeno a la oscilación de los precios del combustible y a las tarifas de los peajes, hasta que la policía decidió que ya bastaba de vacaciones pagadas.