Nerviosos «ma non troppo»

M. CARMEN LÓPEZ A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Setenta estudiantes se presentan a las pruebas de audición para entrar en la Orquesta Joven de Galicia En los pasillos del Palacio de Congresos, varios estuches de trompetas y violonchelos descansan en el suelo. Partituras de Mozart y Mendelhsonn invaden mesas y sillas, mientras alguna flauta repasa su concierto en voz baja. Así transcurre la larga espera de los setenta estudiantes de música que, durante este fin de semana, aspiran a formar parte de la Orquesta Joven de Galicia. Una audición de apenas unos minutos ante el tribunal decidirá el resultado de miles de horas de ensayos y esfuerzos.

01 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Sara Albán camina de un lado a otro del pasillo, con su instrumento, la trompa, bajo el brazo. Espera que el tribunal le haga entrar de un momento a otro en la sala de cámara del Palacio de Congresos. «Interpretaré el concierto número ocho de Strauss, aunque la mayoría de los estudiantes eligieron Mozart». Con 16 años, aún no está segura de querer dedicarse profesionalmente a la música, pero sabe que la convocatoria puede ser decisiva. Quizá esta coruñesa sea uno de los jóvenes de entre 14 y 25 años que tendrán la suerte de recibir las enseñanzas de los instrumentistas de la Orquesta Sinfónica de Galicia, durante el curso 2001-2002. En otro extremo del pasillo, Soraya García Riveiros limpia su flauta antes de guardarla en el estuche. «Lo peor ya ha pasado», comenta aliviada. «Al principio de la audición -dice- estaba algo incómoda. Da miedo tocar ante gente que sabe tanto de música». Los miembros del jurado son los dos directores de la Orquesta Joven, el violinista Rubén Gimeno y el clarinetista Vicente Alberola, así como el percusionista Alejandro Sanz y el director de orquesta norteamericano James Ross. Los nervios durarán hasta la próxima semana, en la que se conocerán los resultados.