Los damnificados por la marea negra aguardan esperanzados el desarrollo de los encuentros Les hundieron la vida. La marea negra ahogó sus anhelos como si fuesen barquitos de papel. Alguien se equivocó en las maniobras y el estómago del «Mar Egeo» se convirtió en una bomba de relojería. El petróleo vertido pesaría 80 millones de kilos en la balanza -dar la cifra en toneladas ayudaría a disminuir la tragedia-. Ayer los damnificados comenzaron a salir a flote. La noticia de un posible acuerdo con la Fidac les devolvió la sonrisa. El Gobierno pide cautela, pero nadie puede evitar que los afectados por el desastre ubiquen en Londres la capital de la esperanza.
27 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.«La pelota está en el tejado de la administración». El presidente de la cofradía coruñesa de pescadores, Torcuato Teixeira, manda el recado. Nunca un balón valió tanto. El esférico del que habla representa los más de 13.000 millones que los afectados por la marea negra solicitan en concepto de indemnización por las pérdidas derivadas de la tragedia. Aunque se muestra satisfecho por los resultados de las negociaciones, no saltará de alegría hasta que se cobre todo el dinero adeudado. Hasta entonces, espera que se consigan prórrogas en el pago de los créditos recibidos tras el desastre: «Ya hubo aplazamientos y es lógico pensar que habrá otros, ahora que la cosa parece estar encaminada a una solución positiva». Tampoco es partidario de echar las campanas al vuelo y apuesta por esperar hasta que llegue el desenlace de las negociaciones con la Administración, ya que es del Gobierno central de quien depende la consecución final de las indemnizaciones. Malpica y Caión Seiscientos pescadores de las cofradías de Malpica y Caión están pendientes de las indemnizaciones del Mar Egeo. Fuentes de ambos pósitos recordaron que los afectados cobraron cinco adelantos: dos de anticipos del Fidac, otros dos de créditos ICO y unas ayudas de la Xunta y el Estado por los daños más inmediatos, pero coincidieron en que tanto los marineros como los mariscadores están deseando cerrar de una vez por todas este incidente y criticaron el retraso en el pago de las indemnizaciones, ya que el accidente se produjo hace nueve años. De hecho, muchas de las personas que figuran en las listas de afectados de ambas cofradías están actualmente retirados o han cambiado de ocupación. Parques de cultivo Los parques de cultivos marinos también se vieron seriamente afectados por la marea negra. La asociación Aspamar representa a diez de los grupos de parquistas damnificados -cuatro de la ría del Pasaje, otros tantos de la de Miño y dos más de la de Ferrol-. El secretario de la entidad, Gervasio García, se muestra escéptico sobre la posibilidad de una solución inmediata: «A ver si es verdad y Dios quiera que sea cuanto antes», comenta. Asegura estar «muy contento», aunque también advierte de la necesidad de «mantener las lógicas reservas hasta ver la actitud del Estado».