El autor del edificio El Trébol muere en accidente de tráfico a los 65 años

REDACCIÓN A CORUÑA

A CORUÑA

CHECHU RÍO

El arquitecto se salió de la calzada en la circunvalación de Vilalba, cuando viajaba junto a uno de sus hijos

13 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La muerte en accidente de tráfico de Carlos Enrique Meijide conmocionó ayer al mundo de la arquitectura coruñesa. Los distintos representantes del sector acogieron la noticia con una mezcla de incredulidad y consternación. El suceso aconteció a la altura de la circunvalación de Vilalba, en la N-634. El Jaguar que conducía Meijide se salió de la calzada, tras superar una curva, y se precipitó desde una altura de diez metros a un riachuelo situado entre unos árboles. En el interior del vehículo viajaba también un hijo del fallecido, Jorge Vicente Meijide, que sufrió diversas heridas, aunque no se teme por su vida. «Un tipo encantador» El delegado en A Coruña del Colegio de Arquitectos de Galicia , Alberto Unsaín, señaló, al enterarse del accidente, que Meijide era «un tipo encantador, imaginativo, sin encasillamientos, de los primeros que se comprometió con la arquitectura de la tierra y siempre interesado en el uso y la defensa de los materiales autóctonos». Meijide había nacido en Monforte hace 65 años, aunque llevaba mucho tiempo residiendo en A Coruña, donde tenía un estudio en el que también trabajaba su hijo. Los estudios de arquitectura los había cursado en Barcelona, debido a que, según afirmó su colega Unsaín, «aquí no tenía donde hacerlo». Entre las obras más conocidas del fallecido en A Coruña están el edificio El Trébol, ubicado en Juan Flórez o la Torre de los Alféreces, en la plaza de Recife. Además, se encargó de la elaboración del Plan de Protección del Casco Histórico de Betanzos o de la rehabilitación del parque del Pasatiempo. Premiado en la Bienal La fama del arquitecto no se limitaba únicamente a la ciudad donde residía. Fuera de A Coruña también era una persona muy conocida en su sector y sus obras son apreciadas por su innovación. Así se le reconoció en la última Bienal de Arquitectura, en la que resultó seleccionado gracias a uno de sus trabajos.