La amenaza de los furtivos

EMILIANO MOUZO A CORUÑA

A CORUÑA

La costa coruñesa sufre el acoso de los ilegales que ponen en peligro la existencia del percebe Las piedras de la costa coruñesa son sinónimo de riqueza. Y es que, desde que el mar las baña, forman parte del privilegiado grupo de las percebeiras, «hogares» del rey del marisco. Superaron catástrofes medioambientales, accidentes del «Erkowit», «Urkiola» y «Mar Egeo». Incluso pasaron la prueba del marisqueo libre durante muchos años. Un grupo de marineros y la Cofradía consiguieron recuperar el percebe regulando su extracción. Ahora, la amenaza de las percebeiras es el furtivismo.

08 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Las piedras percebeiras de la costa coruñesa, como las de la mayoría del litoral gallego, están inmersas en una lucha sin cuartel, y desigual. El mar que las baña las convierten en unas productoras sin igual del rey del marisco. Pero algunos hombres que las visitan las mutilan sin ningún escrúpulo, los furtivos. El miércoles por la mañana varios ilegales bajaron a las rocas. Les esperaban los vigilantes de la Cofradía y la Guardia Civil. Algunos lograron escapar con la ayuda de amigos que les avisaron desde tierra. Otros no tuvieron tanta suerte. Los profesionales hacen un llamamiento: «¡Las percebeiras están en peligro! Necesitamos ayuda de las administraciones». La Cofradía cuentan con el apoyo de la Guardia Civil. Las redadas son continuas. Los mariscadores dicen que lo mismo sucede en la ría de O Burgo. Aseguran que la presencia de una lancha de Inspección de Pesca durante tan sólo una hora «hace retroceder a los ilegales». Las denuncias y sanciones son constantes. Queda mucho trabajo por hacer «para erradicar esta lacra», aseguran los marineros.