El Ministerio Fiscal solicita para el imputado una pena de nueve años de cárcel M.A.F.F. está imputado en un caso de violación y secuestro, por el que le piden una pena de nueve años de cárcel. Quien lo acusa es M.A.V.R., una prostituta que dice que aquél contactó con ella en septiembre de 1999, la encerró en su casa, le puso un cuchillo al cuello y le obligó a hacerle varias felaciones.
08 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El imputado no se presentó ayer en la Audiencia Provincial, por lo que el juicio fue suspendido. Sí lo hizo muchas veces en los últimos años. Por otros asuntos. M.A.F.F., de 41 años de edad, es un conocido delincuente, condenado en 16 ocasiones, casi todas ellas por robo. Esta vez se enfrenta a un delito de violación y secuestro. Quien lo acusa es M.A.V.R., una prostituta que el 22 de septiembre de 1999, cuando el reloj marcaba las dos y media de la madrugada, recibió una llamada de teléfono. Y dice que al otro lado de la línea estaba el imputado. Su número lo encontró en la sección de contactos de un periódico. Recuerda que requirió sus servicios y le pidió que se desplazara hasta su domicilio, en el lugar de San José, una vieja casa utilizada por ocupas. La demandante cogió un taxi y al llegar al lugar se encontró con M.A.F.F. El Ministerio Fiscal asegura que la invitó a pasar y nada más entrar en el salón la arrojó sobre un sofá y le dijo: «No vas a cobrar un duro y además vas a estar aquí toda la noche». Continúa el escrito de la acusación: «El imputado le puso un cuchillo al cuello y le obligó a realizarle varias felaciones, sujetándola por el pelo y la ropa para evitar que se escapara». Según manifestó M.A.V.R. horas después de los hechos, el acusado le dijo que si no paraba de gritar la iban a violar otras dos personas que se encontraban en la vivienda. Entonces, M.A.F.F., «para asustarla», llamó a su amigo, que se encontraba en la habitación contigua, y éste, lejos de acudir al socorro de la mujer, «respondió con ruidos». Dos horas después, según el fiscal, el imputado la dejó marchar. Y le advirtió: «Ahora atrévete a venir con tu chulo o arma follón ahí delante de la puerta, que te mato». La víctima se fue, pero con una valiosa prueba bien guardada: El carné de identidad del acusado, que le quitó en un descuido. No esperó ni tres minutos para llamar a la policía. El fiscal cree que los hechos son constitutivos de un delito de violación, por el que pide una pena de siete años de cárcel; así como de detención ilegal -solicita dos años más de prisión-. En cuanto al amigo del acusado, R.M.R., el fiscal dice que incurrió en un delito de omisión de socorro ante una agresión sexual, «por lo que deberá pagar una multa de 300.000 pesetas».