RESPUESTA A VÁZQUEZ

La Voz

A CORUÑA

JOSÉ MANUEL ROMAY BECCARÍA CARTA AL DIRECTOR

27 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Con la natural contrariedad he leído en La Voz de Galicia del domingo pasado unas declaraciones del alcalde de La Coruña en las que me declaró, junto a Augusto César Lendoiro, «enemigo» de la ciudad y afirma que «perjudiqué a la ciudad porque mi visión era estrictamente partidaria». Ante esas imputaciones quiero decir a los lectores de La Voz de Galicia que en el ejercicio de mis responsabilidades políticas no he sido nunca, y estoy seguro de que Lendoiro tampoco, «enemigo» de nadie, ni de La Coruña ni de ninguna otra ciudad y que he procurado servir a todos los ciudadanos comprendidos en el ámbito territorial de mis competencias sin ninguna discriminación. Tengo la satisfacción de haber contribuido, como conselleiro de Sanidade de la Xunta de Galicia, a la mejora de los servicios sanitarios de La Coruña con la construcción por la Xunta durante mi mandato del hospital de Oza -vieja y sentida aspiración de la ciudad- la adquisición del Hospital Militar y la potenciación de todos los servicios ya existentes entre los cuales ocupa un papel tan destacado el Hospital Juan Canalejo. También durante mi etapa como conselleiro de Sanidade se acometió la construcción del nuevo Hospital de Santiago y del nuevo Hospital de Cee, poblaciones las dos regidas por alcaldes socialistas. Como ministro de Sanidad me cupo la satisfacción y el honor de formar parte de un Gobierno que, por primera vez, dotó a Galicia de una financiación sanitaria superior a la media nacional, y de eso se están beneficiando naturalmente todos los coruñeses y los gallegos. Cosa distinta es que también haya procurado que los méritos de la acción de Gobierno de mi partido cuando existían, le fueran reconocidos al mismo y a los compañeros que en cada institución lo representaban. Eso forma parte de mi entendimiento ético de la política, que me obliga a ser leal con mi propio partido sin que eso se traduzca en el menor perjucio a los ciudadanos. Mi «partidismo» tiene esas obligaciones pero también esos límites. Con mi gratitud por la acogida y difusión que pueda dar a estas líneas en defensa de mi imagen y reputación ante los ciudadanos de La Coruña, a los que me debo como diputado en el Congreso por esa provincia, le envío un cordial saludo. ROMAY BECCARÍA es diputado del PP por A Coruña