Alberto Luna, estudiante de México
26 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Nació en la Córdoba de México hace 32 años y el pasado octubre desembarcó en A Coruña para hacer una tesis sobre el plancton. Este biólogo, estudiante de tercer ciclo, confiesa que sólo le han pasado «cosas curiosas» con el lenguaje: «Allá decimos echar unos tacos en vez de comerlos. Una vez le dije a una amiga si echábamos un polbo, por el pulpo, y no vea la cara que me puso». -¿Cómo ha venido a parar a A Coruña? -Una vez que hice un curso en California conocí a dos profesores de esta universidad. Me decidí a hacer la tesis, les llamé y aquí estoy. -¿Tiene beca para sus estudios? -Sí, una de la Agencia Española de Cooperación Internacional. Me llega para vivir, no me puedo quejar. -¿Nota diferencias con la docencia de su país? -No muchas, cambian algunos temas, pero la universidad en México está a un buen nivel. -¿Le costó adaptarse a la vida aquí? -Al principio un poco, por el clima. Pero lo difícil es romper estereotipos. En México, España es sevillanas y toreros. Y aquí hubo gente que me preguntó si teníamos autopistas o si íbamos por la calle con el típico sombrero. -¿Se siente forastero? -No, pero esta ciudad no tiene muchos extranjeros y llamamos más la atención. Me gusta la gente de aquí. -Como buen mexicano, le encantará el pulpo con mucho pimentón... -Sí, pero aunque le eche mucho no pica. -El gallego le sonará a chino... -No, voy a clases y me gusta mucho, me parece un idioma muy romántico. Además, quiero trabajar en el acuario de Lisboa y me viene muy bien aprenderlo.