ÁNGEL PADÍN TRIBUNA ABIERTA
25 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La víspera de las elecciones vascas publicaba este periódico una interesante crónica desde Balmaseda, en Vizcaya, en la que su autor, Íñigo Corral, ponderaba que la localidad es una pacífica y atractiva villa, donde todos los vecinos se conocen y se llevan bien y en cuya tierra nacieron algunos marinos ilustres. Añadía que el famoso via crucis viviente de Balmaseda es famoso en toda España y a verlo acuden cada Semana Santa miles de visitantes. Leer este reportaje y acordarme de la relación Balmaseda fue todo uno. Hace ya algún tiempo, consultando la Historia y descripción de la ciudad de La Coruña, editada en 1845 por Enrique de Vedía, me llamó la atención los pocos datos que se habían publicado sobre la personalidad de este autor, al menos desde mi óptica de investigador. Al saber que era natural de Balmaseda, inmediatamente solicité del mismo más datos de este escritor que tuvo un pasado fugaz por nuestra ciudad pero muy provechoso por lo que contaré a continuación. En primer lugar, la respuesta fue muy rápida y ello se agradece porque hay por ahí cada información municipal... Enrique de Vedía y Gossens, hijo de una familia vasco-holandesa llegó a A Coruña en 1844 para hacerse cargo del Gobierno Civil. Era ya un veterano hombre público (además de funcionario) y había sido anteriormente gobernador de Tarragona y Burgos. Como premio a su buen hacer político fue destinado para gobernar la provincia coruñesa y aquí sólo permaneció dos años, hasta 1845, en que retornó al Ministerio de la Gobernación en Madrid. Cuando llegó a la ciudad ya había escrito varias obras, entre poesía y prosa, y en Balmaseda escribía también su historia. Ya en Madrid, fue nombrado cónsul de España en Liverpool, y allí estuvo desde 1854 a 1862, año en el que retornó a la capital de España para, un año después, ser designado cónsul general de España en Jerusalén. Allí falleció y está enterrado en Monte Sión. Por si fuera poca relación Vedía-A Coruña con la publicación de su Historia, aquí nacieron dos de sus hijos, uno de los cuales, Enrique de Vedía y San Miguel fue diplomático, ocupando cargos en América, Asia y Europa. Falleció en Toulouse (Francia) cuando ejercía de cónsul español. Así, a grandes rasgos, esta es la historia de un personaje que desde 1946 da nombre a una calle coruñesa. angelpadin@hotmail.com