La Xunta decidirá si se conserva la muralla del siglo XVIII hallada en A Maestranza
A CORUÑA
Las excavaciones arqueológicas concluyen con el descubrimiento de un baluarte de más de treinta metros Excelente cosecha de piedra en A Maestranza. Lo que comenzó como una cata rutinaria para localizar posibles restos de valor en el solar del futuro aparcamiento subterráneo, concluyó ayer como una de las excavaciones arqueológicas más fructíferas desarrolladas durante los últimos años en la ciudad. Los expertos han descubierto, en el solar bajo el que se construirá el aparcamiento subterráneo de A Maestranza, restos de la muralla del siglo XVIII. Los cimientos de las antiguas fortificaciones de A Coruña se prolongan, en uno de los fragmentos, a lo largo de más de 200 metros. El último hallazgo es un baluarte con más de 30 metros de longitud. Ahora la Xunta debe decidir si los muros se conservan «in situ».
23 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los técnicos concluyeron ayer las prospecciones previas a la construcción del aparcamiento. Cimientos, murallas y baluartes tendrán que aguardar ahora el dictamen de la Dirección Xeral de Patrimonio, dependiente de la Consellería de Cultura, que tendrá la última palabra sobre su futuro. Tras examinar el informe que prepara el equipo de arqueólogos que han realizado la prospección, la Xunta decidirá si obliga a los promotores de la urbanización a conservar in situ los restos de la muralla, si considera necesario ampliar la excavación para localizar nuevos fragmentos de las antiguas fortificaciones o si opta por la solución más drástica, es decir, dar luz verde a cubrir el yacimiento y continuar con la construcción del garaje subterráneo. Soluciones técnicas El arqueólogo municipal Xan Vázquez, que ha supervisado la evolución de los trabajos en A Maestranza, subrayó ayer la importancia de los hallazgos. «O último baluarte que se atopou ten una extensión de 30 metros e case tres de altura e, polos datos que temos, é moi probable que continúe máis alá da zona da cata», apunta. Vázquez descarta, por la longitud de la muralla, un posible traslado de los restos a otra ubicación. «Non sería viable, aínda que o que si se podería estudiar, se así o decide a Xunta, son as diferentes solucións técnicas para a conservación dos restos dun xeito compatible coa construcción do aparcamento», explica. La compañía Necso, adjudicataria de la construcción y posterior explotación del garaje subterráneo de A Maestranza, espera también la decisión de la Xunta, que podría obligarle a variar su plan de obras. El coste de esta infraestructura se podría disparar en el caso de que la Dirección Xeral de Patrimonio ordene mantener los restos en su actual emplazamiento. La conservación de los fragmentos de la muralla podría traducirse en una reducción en tres o cuatro metros de la altura de la cubierta del aparcamiento para respetar el trazado de la muralla a lo largo de los fragmentos de 30 y 200 metros de longitud, respectivamente, que han sido hallados por el equipo de arqueólogos.