El 1 de Mayo estuvo marcado en A Coruña por las discrepancias entre sindicatos, que elevaron a tres el número de manifestaciones Veinte pancartas, otros tantos globos y cerca de medio centenar de banderas. Cuarenta lemas -frase arriba o abajo- y seis megáfonos. Éstos fueron los números de las manifestaciones -tres, para seguir con las cifras- que ayer tuvieron lugar en A Coruña. Sobre la cantidad de participantes, hay datos para todos los gustos. Las fuerzas de seguridad hablaban de un total de 2.000 personas, mientras los organizadores elevaban la cantidad hasta los 3.500. Itinerarios: dos más uno. Esto es, UGT y CC OO recorrieron el mismo camino pero con una hora de diferencia -por aquello de las discrepancias-. La CIG fue por su lado.
02 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Las once y media en el reloj de la plaza de A Palloza, a esa hora daba comienzo la jornada reivindicativa. UGT iniciaba su manifestación. Encabezaban la marcha el secretario de Organización, Benito Núñez; el secretario comarcal, Xosé Carrillo, y diversos representantes de la vida política de la ciudad. Carrillo se encargó de leer un comunicado frente a la Delegación del Gobierno -lugar donde concluyó el acto- en el que se rechazaba la reforma laboral y se criticaba duramente el acuerdo de pensiones. Roberto Teijido, portavoz del comité de empresa de la Fábrica de Armas, destacó que, tanto en el caso de Santa Bárbara como en el de Altadis, «se está vendiendo a los trabajadores». Petición de apoyo a Vázquez La comitiva de la CIG se puso en marcha a las 12. Abría paso el presidente de la Confederación, Manuel Mera, quien afirmó que «a unidade sindical sería o mellor escenario posible, aínda que as diferencias impiden que iso teña lugar». Además, cifró la diferencia entre las manifestaciones de este año y las anteriores en que muchos trabajadores «comezan agora a moverse». Se refirió a los casos de Sintel y la Unión. Los representantes de la CIG pidieron al alcalde que, «como miembro de UGT, respalde la huelga del 15 de junio». Frustración sin sentido La marcha de Comisiones Obreras siguió el mismo itinerario que la de UGT, aunque empezó una hora más tarde. El secretario comarcal de CC OO, Manuel Villares, cuestionó que UGT plantee una huelga el 15 de junio sólo en la comunidad autónoma y apuntó que «van someter á xente a unha frustración que non ten sentido». Dejó claro que los paros generales sólo deben ser convocados si el Gobierno no se sienta a negociar y opta por una política de «decretazo». Además, responsabilizó a UGT de la ruptura de la unidad de acción en A Coruña. Los representantes de las diferentes agrupaciones sindicales coincidieron en pedir a sus simpatizantes que acudan mañana a la marcha contra la balsa de fangos de Oza.