A volar también se aprende

La Voz

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

ANA LORENZO COSAS QUE PASAN

27 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Se quedaron sin vuelo. A pesar de conocer cómo funciona un aeropuerto, los jóvenes estudiantes del colegio Isaac Díaz Pardo de Cacabelos, en Culleredo, regresaron a sus casas sin poder subir a un avión. Sin embargo, la experiencia de haber pasado unas horas en la terminal de Alvedro será irrepetible para ellos y para los viajeros que ayer se cruzaron en su camino. Los pequeños, de cuatro años de edad, revolucionaron el aeropuerto pero siguieron con atención todas las explicaciones de las azafatas en lo referente a la facturación de maletas, recogida de billetes y simulacros. Boquiabiertos Los helicópteros y una exhibición de bomberos dejaron boquiabiertos a los niños, que afirmaron no tener ningún miedo a subir a un avión. Además, como aclaró la profesora Mercedes Pérez Lois, «el centro queda muy cerca del aeropuerto y los niños están acostumbrados a ver despegar y aterrizar aviones». No faltaron las anécdotas curiosas, como cuando les explicaron que sólo podían llevar veinte kilos en las maletas. Uno de los pequeños que no comprendía muy bien de que iba el asunto replicaba: «Pero es que yo sólo llevo dos cosas». Lo que sí que puede decirse era que no se portaron nada mal, puesto que cuando se les preguntó sobre qué había que hacer para subir a un avión, respondieron todos: «Portarse bien».