EL HOTEL España de la calle Juana de Vega es uno de los negocios hoteleros más antiguos de la ciudad. Antes de los años cuarenta se llamaba hotel de Francia y estaba situado enfrente del lugar actual. El edificio que ahora conocemos tiene 31 años. Siempre perteneció a la familia Villarquide y, desde hace tres años, explota el establecimiento una nueva empresa. El director, Luis Manuel Gurriarán, nos invitó ayer a un aperitivo para mostrarnos la importante reforma que han llevado a cabo en toda la instalación. El invierno anterior cambiaron las habitaciones y, en el de este año, la recepción y la cafetería. A la puesta de largo acudieron muchas personas relacionados con el turismo. Está claro que ante el anuncio de que en los próximos meses van a inaugurarse más hoteles en A Coruña, los que hay se están poniendo las pilas. JAMÓN no nos pusieron en este cóctel y, si lo hubo, yo no lo vi. La simpática cocinera del hotel preparó unas croquetas y una tortilla de ensueño. Donde sí que abundó el rico jamoncito fue en El Corte Inglés. Sobre este preciado manjar hablaron Miguel Sarria y José Luis Osorio, del grupo Coren. Esta charla se enmarca dentro del ciclo dedicado a la alimentación sana. ANTONIO Fontenla se sometió ayer a las preguntas que le plantearon los miembros de la Asociación Marineda de Jóvenes Empresarios. Al recién nombrado presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia le tocó asistir a la cena que periódicamente organiza este colectivo y a la que acuden importantes personalidades del mundo de la política y de la economía. XABIER Seoane fue otro de los protagonistas del día en la ciudad. El escritor presentó en la librería Lume su última obra, que se titula Atravesar o espello y que está editada por Xerais. En el acto estuvo acompañado por Manuel Rivas, Tito Rodríguez y Manuel Bragado. SE LLAMA Lucía Borrallo. Es una coruñesa de 32 años, decoradora de profesión, que desde ayer expone por primera vez sus creaciones artísticas. Lo hace en la cervecería La Compañía, en la calle Calvo Sotelo, que cede sus paredes para que los pintores noveles hagan sus primeras armas.