El mendigo era un ladrón

REDACCIÓN A CORUÑA

A CORUÑA

CARLOS LAMAS

Un joven se hacía pasar por un pedigüeño para que lo dejasen acceder a domicilios particulares, de los que se llevaba carteras y bolsos Cuatro coruñeses de buen corazón le abrieron la puerta de su casa. Daba pena, el pobre, con su aspecto bonachón. Tan joven (23 años) y ya mendigo. «Pasa, chaval», le decían antes de darle unos duros y algo de comer. El muy pillo se llevaba algo más. Aprovechaba la coyuntura para hurtar carteras. Pagará por ello: la policía lo ha detenido.

11 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Muchos lo habrán visto pedir limosna en los barrios del Ventorrillo y el Agra del Orzán. Ninguno de ellos sospechaba que aquel pedigüeño, tan agradable en el trato, escondía alma de delincuente. Todos pensaban que estaba en la miseria, ninguno que era un miserable. F.J.N.H. son las iniciales del detenido, natural de Arteixo. Es el presunto autor de los hechos y, visto lo visto, también un presunto mendigo. De acción esporádica, entre su primer golpe y el último transcurrieron cinco meses. Todo empezó en agosto El 14 de agosto del pasado año se estrenó en un domicilio de la calle Rodrigo A. de Santiago. Al descuido, hurtó la cartera del vecino o vecina (no precisa sexos la nota policial) que le intentaba proporcionar ayuda. Satisfecho o precavido, no se sabe, decidió desaparecer del mapa delictivo. Reapareció el pasado 12 de febrero. El modus operandi fue similar. Algún buen samaritano que reside en la avenida de Finisterre lo invitó a su casa. Le dio la mano y el tipo se llevó, metafóricamente, su brazo. Un monedero fue su botín en esa ocasión. De nuevo se ocultó durante un tiempo. Pero la necesidad económica debió ser grande a finales del pasado mes. En tres jornadas actuó dos veces, interrumpiendo su cadencia habitual. Además, y contradiciendo uno de los puntos inviolables del manual del buen delincuente, decidió volver al lugar de los hechos. Regresó a la calle donde dio el primer golpe, Rodrigo A. de Santiago. Y no lo hizo una vez, sino un par de ellas. Los hurtos de los días 26 y 28 tuvieron como escenario sendas viviendas de esa vía. Se llevó, respectivamente, un bolso con dinero y una cartera con documentos y pasta. La policía nacional, que le seguía la pista desde agosto, lo pudo identificar y detener esta semana. Hasta entonces, sólo figuraba una detención en su ficha policial. F.J.N.H. está ahora a disposición judicial. Ahora son los samaritanos los que piden. Piden justicia.