«Saíde, saíde para fóra que cae a casa», fue el grito de alarma

La Voz

A CORUÑA

«Saíde, saíde para fóra que cae a casa», fue el grito que escucharon los dueños de la casa golpeada por la grúa. Gumersinda Martínez Oreiro estaba en aquel momento comiendo en el bar que regenta, Brisas del Teide, con su marido Albino Diéguez Hermida. En el local, situado en el bajo, había también tres clientes. Todos se apresuraron a salir, menos Gumersinda que se refugió al fondo del bar y tuvo que ser empujada por su esposo. Tremendo susto La mujer reconoce que, pese al tremendo susto por el ruido del impacto, creyeron que sólo se había roto el letrero. Sin embargo, al salir pudieron comprobar los daños ocasionados por el vehículo de Grúas Alfonso. Gumersinda no pudo contener las lágrimas y corrió a avisar a un vecino, el director municipal de Urbanismo, Jesús Arsenio Díaz, que supervisó la labor de derribo de la parte del inmueble destruida. El matrimonio, a quien comunicó la policía local que tenían que desalojar el inmueble debido a los daños, se mantuvo en el interior del edificio mientras la dotación de bomberos echaba abajo la galería afectada y el rótulo del bar. A Albino no le fallaron las fuerzas e incluso colaboró para tirar parte del suelo de la galería, mientras los bomberos se ocupaban de un lateral. Gumersinda Martínez regenta desde 1982 el bar Brisas del Teide, que debe su nombre al dueño anterior, un canario. Afirma que desconoce la antigüedad de la casa, pero estima que supera los cien años. Ahora el matrimonio se enfrenta a un desalojo forzoso y a última hora de ayer continuaban sopesando la posibilidad de ir a un hotel o con su hijo.