Abogacía al desnudo

Xurxo Fernández Fernández
XURXO FERNÁNDEZ A CORUÑA

A CORUÑA

CARLOS LAMAS

La intervención de un letrado desata las risas de los presentes en un juicio por exhibicionismo «De risa». Así definieron algunos de los presentes uno de los litigios que ayer tuvo lugar en los nuevos juzgados. La cosa no era para menos. El público y los miembros del tribunal se las vieron y se las desearon para huir de la carcajada durante la sesión. El abogado comparó el acto de exhibicionismo en un centro comercial que se le imputa a su defendido con la presencia de nudistas en las playas o la actitud de «las familias a las que les gusta bañarse todos juntos». «Se está machacando la ley natural», protestó airado.

23 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

A M.S.L. lo acusan de exhibicionismo. Un testigo afirma que se lo encontró «masturbándose» con la puerta abierta, en un retrete de un centro comercial. Durante la vista, el inculpado negó en repetidas ocasiones tal afirmación. Lo hizo interrumpiendo la intervención del testigo. El juez se vio obligado a llamarle varias veces la atención y comenzaron a dibujarse las sonrisas en el rostro de los asistentes. Pero lo mejor estaba por llegar. Empezó con la intervención de la defensa. En su turno de preguntas, el abogado inició una larga disertación sobre la indefensión de su cliente y lo injusto de su acusación, lo que de nuevo hizo que el juez tomara la palabra: «Pero, ¿cuál es exactamente la pregunta que quiere hacer?», inquirió. Por si no había tenido tiempo para conferenciar, el letrado se explayó a la hora de cerrar la vista. Apeló a la edad de su cliente -73 años- y a sus problemas de próstata. «Estaba orinando y para eso hay que enseñar forzosamente los órganos naturales», explicó. Afirmó que el testigo había mentido y que lo que se buscaba era el morbo. Viejos conocidos Lo que dijo a continuación dejó perplejos a todos los presentes. Comenzó una perorata en la que apeló a la «armonía social». «No se pueden hacer esas imputaciones a un hombre de la edad de mi defendido», insistió. Además, dijo conocer al acusado «desde hace mucho tiempo» y tener la certeza de que «es una persona incapaz de hacer esas cosas». «Se está machacando la ley natural. No nos escandalizamos con las playas nudistas, ni con las familias a las que les gusta bañarse todos juntos, y sin embargo ahora se monta todo esto», protestó. La defensa pidió la libre absolución y la acusación una multa de siete meses. Tras la exhibición judicial, el peculiar litigio quedó visto para sentencia y el público se fue con la sonrisa puesta.