La empresa norteamericana General Dynamics recuperará los cuatrocientos millones de pesetas que adelantó por la compra de Santa Bárbara si el Gobierno decide finalmente no venderle la empresa pública de armamento. El precontrato de venta prescribe el próximo día 28, por lo que la Administración española tiene un plazo de dos semanas para tomar una postura sobre el futuro de la compañía, aunque cabe el recurso de una nueva prórroga. Los trabajadores de la fábrica de armas de A Coruña viven estos días pendientes de la resolución gubernativa. El comité de empresa, que cuenta con una mayoría de UGT, prefiere que Santa Bárbara se mantenga bajo titularidad pública, al entender que la aplicación del plan industrial de General Dynamics supondría una reducción considerable de empleo en la factoría de Palavea. De hecho, la multinacional estadounidense proyecta para el centro de producción coruñés dos líneas de negocio: la fabricación de fusiles y la elaboración de componentes aeronáuticos, que, según el comité, reducirían a un centenar los más de doscientos puestos de trabajo existentes en la actualidad. El Gobierno podría mantener el carácter estatal de la empresa, venderla a General Dynamics o decantarse finalmente por traspasarla a la alemana Krauss Maffei-Rheinmetall, que ha mostrado sumo interés por entrar en el negocio de Santa Bárbara. La fábrica de armas recibirá mañana la visita oficial del delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa, y el conselleiro de Industria, Juan Rodríguez Yuste, que acudirán a Palavea a instancias del comité de empresa.