«Embarquen por la puerta tres»

E. MOUZO A CORUÑA

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

Los viajeros estrenaron ayer una de las nuevas puertas para acceder a los aviones sin necesidad de usar el paraguas A las 17.35 horas Alvedro vivió un momento histórico. Fue cuando por primera vez la cabecera de uno de los dos túneles de embarque del aeropuerto se acopló al «Venezuela», un Boeing 757 de la compañía Iberia. Fue cuando por primera vez en la historia del aeródromo coruñés los pasajeros no tuvieron que pisar la pista para llegar a la aeronave. No tuvieron que mojarse ni sufrir la fuerza del viento. Los viajeros mostraron su satisfacción mientras guardaban en sus bolsos de mano los paraguas, e incluso algunos se quitaban sus chubasqueros.

24 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Salida del vuelo de Iberia 0523 con destino a Barajas. Señores pasajeros embarquen por la puerta tres». Fue el llamamiento del personal de tierra de Aena. Sonó a novedad. Hasta ese momento, las 17.30 horas de ayer, Alvedro contaba con tan sólo dos puertas. Otra novedad. Dirigieron a los viajeros hacia una escalera mecánica. Le permitió acceder a la recién construida primera planta de la terminal de Alvedro. Una superficie de 3.000 metros cuadrados, que amplía a 9.000 el total de la terminal. Desde allí, después de enseñar la tarjeta de embarque, al interior de unos de los dos nuevos y sofisticados túneles de embarque. Las pasarelas más modernas de España, según el director general de Aena, Pedro Argüelles. Minutos antes de tan histórico momento varias personalidades recorrieron con interés las nuevas instalaciones. Encabezaba la comitiva Francisco Álvarez Cascos y Manuel Fraga. Le seguían, entre otros, el alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez y el de Culleredo, Julio Sacristán. Tambien estaban presentes, entre otros, José Cuiña, José Luis Meilán Gil, Antonio Couceiro, Ramón García Malvar, José Antonio Quiroga y Piñeiro, Jesús Almuiña o los concejales del PP del Ayuntamiento de A Coruña. En todo momento fueron guiados por el director de Alvedro, Mario Otero Andión.