La imprudencia de los peatones es la causa de la mayor parte de los atropellos, según la policía local «Yo cruzo, que ya parará el coche». Lindezas de este estilo se pueden escuchar a diario en las calles de la ciudad, según relata un oficial de la policía local para explicar que en muchas ocasiones es la imprudencia de los peatones el desencadenante de buen número de los atropellos que se producen en la ciudad. Según los responsables de dirigir el tráfico en las calles de A Coruña, no existe un perfil del «imprudente», pues tan poco recomendable actividad «está generalizada en prácticamente toda la ciudadanía», aunque sí uno del atropellado: la mayoría de las víctimas son niños y personas de avanzada edad, que no tienen los mismos reflejos y la misma agilidad que los jóvenes.
12 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.«Con la vejez se pierden facultades, se oye peor y se ve menos. Además, se calculan mal las distancias y la velocidad, tanto de uno mismo como la de los vehículos», explican desde el 092. Para los responsables de este cuerpo no es pues, extraño, que la mayoría de las víctimas de este tipo de siniestros sea gente de avanzada edad. No quiere esto decir que sean las personas mayores las que más infringen las normas, pues «muchos jóvenes lo hacen también, aunque en la mayoría de los casos les salva de ser atropellados su agilidad». Por este motivo, tanto el Ayuntamiento como la Cruz Roja desarrollan campañas de educación vial dirigidas específicamente al colectivo de mayores, muy numeroso en la ciudad, donde el 20% de la población -247.000 habitantes- rebasa los 65 años. El Concello también ha abierto un aula de educación vial para escolares, uno de los sectores más afectados por los atropellos. Medidas disuasorias En cuanto a la medida disuasoria que consiste en sancionar a los peatones infractores -con multas que oscilan entre las 5.000 y las 10.000 pesetas-, desde la policía local se explica que es complicado aplicarla, porque «muchos ciudadanos se encaran con los agentes». «No comprenden -dice el oficial- que velamos por su seguridad; y algunos incluso llegan a decir que debemos dedicarnos a otras tareas `más importantes''». No obstante, los agentes sí imponen sanciones a personas que con su imprudencia al cruzar las calles «ponen en serio peligro su propia seguridad o la de los automovilistas», y también a otros que «faltan a la autoridad». Rodeos En cuanto al decálogo de sugerencias de la policía local, los responsables destacan que es primordial cumplir el primero de ellos, haciendo siempre uso de los pasos para peatones «pues -explican- es más conveniente dar un rodeo de 20 metros que exponerse a ser atropellado». Para evitar siniestros en los que el causante es el conductor del vehículo, se han instalado bandas ruidosas y realizado controles de velocidad con radar en varias calles de la ciudad.