Los Reyes llegarán a la ciudad en coches de época y las carrozas partirán de Os Mallos a las seis y media de la tarde Por todo lo alto celebrará el Ayuntamiento este año la visita de Melchor, Gaspar y Baltasar a A Coruña. Los Magos llegarán desde Oriente a la ciudad a bordo de lujosos coches de época para sumarse a la cabalgata. Mil personas formarán su séquito. Figurantes, portadores de antorchas, romanos, egipcios, cristianos y hasta diecisiete personajes de Disney lanzarán desde nueve carrozas cerca de dos mil kilos de caramelos a los niños y adultos que hoy abarrotarán las calles de la ciudad. El desfile partirá de Vioño, en Os Mallos, a las seis y media de la tarde. Noventa minutos después, la plaza de María Pita les dará la bienvenida con fuegos artificiales. Ni siquiera el mal tiempo previsto aguará la fiesta de Reyes.
04 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El departamento de Fiestas del Ayuntamiento promete un desfile de Reyes «espectacular». Por algo se han gastado cerca de diez millones en la cabalgata del 2001. Serán nueve las carrozas que recorran las calles coruñesas, una más que hace un año, y no faltará nadie. Ni el cartero real. Además de figurantes y muñecos, la comitiva, que se paseará guiada por la estrella de Belén, engordará con la participación de una veintena de heraldos montados a caballo y decenas de músicos y bailarines. Todos se encargarán de que las casi dos mil toneladas de caramelos vuelen directamente hasta las manos de los más pequeños durante todo su recorrido por A Coruña. La cabalgata real partirá a las 18.30 horas de la explanada situada junto al antiguo campo de fútbol del Vioño. Serán los vecinos de Os Mallos los primeros anfitriones de los Magos, que recalarán en la plaza de María Pita sobre las ocho de la tarde. La corporación municipal, con Francisco Vázquez al frente, recibirá a Melchor, Gaspar y Baltasar, que dedicarán unas palabras a los coruñeses desde el balcón del Palacio Municipal. El broche a tan mágica velada lo pondrá un gran espectáculo de fuegos de artificio. Después, Sus Majestades se dedicarán a dejar los regalos en los hogares coruñeses.