Navidad en familia

LUCÍA TENREIRO BETANZOS

A CORUÑA

ESTUDIOS BLANCO

Niños con problemas familiares encuentran un nuevo hogar en la casa de acogida de la Fundación Raiola Uno de los lugares del término municipal de Betanzos en los que estas fechas se celebran de manera muy especial es la casa que la Fundación Raiola tiene en el núcleo de Guiliade. Seis niños pasan las tradicionales fiestas de Navidad, año nuevo y Reyes en la amplia finca de acogida que durante todo el año es su hogar. Mientras ellos ponen toda la ilusión en los Magos de Oriente, cinco hermanas del Lumen Dei ponen todo su cariño para que, ni en estos días ni nunca, nada les falte.

03 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Como su propio nombre indica, Raiola es ese rayo de luz para los niños que encuentran en esa casa de acogida, el hogar que por circunstancias de la vida no pueden o no pudieron tener. Allí, la hermanas del Lumen Dei (Luz de Dios) se ocupan de hacer pasar lo mejor posible a los pequeños que conviven con ellas unas fechas tan especiales como las de Navidad y Reyes. Raiola nació impulsada por una conocida coruñesa, Carmiña Losada. Esta antigua religiosa decidió, en parte por la realidad del momento, en parte por un amor a los demás cada días más difícil de encontrar, llevar a cabo la obra que hoy es la fundación. Gracias a ella, su esfuerzo y los donativos, apoyados en su recta final por una subvención del Gobierno gallgo, seis niños pudieron entrar en el nuevo milenio arropados por el calor del hogar dado en todo momento por las hermanas a las que Carmiña Losada llamó cuando vio que su obra, ya encauzada, con su ayuda podría alcanzar límites sólo comparables a los que había imaginado en sus sueños. Programas de integración La hermana Milagros es una de estas religiosas. Comenta que los programas de integración desarrollados por la Xunta y que a su vez se apoyan en otro proyecto de ayuda a las familias con problemas, son, en gran medida, los responsables de un número tan pequeño como es el de seis niños. «En el verano la casa acogía a quince niños, pero con el nuevo plan de integración muchos están ya en sus casas», señala la citada monja. Los que no se adapten a este plan pueden ser adoptados, aunque esto ya no depende de la Fundación Raiola sino que es el Tribunal de Menores el que se encarga de la selección, las entrevistas y la elección final de unos padres para ellos. La vida que los muchachos llevan en Guiliade es como la que podrían hacer en cualquier casa normal. Participan en actividades, van de compras, al cine, al teatro... y, como todos los de su edad, sacan unas horitas para hacer los deberes.