El belén electromecánico es visitado por centenares de personas en el edificio Archivo Pese a los problemas técnicos ya resueltos, pero que en su día impidieron su puesta en marcha, desde el pasado martes puede ser visitado en el Liceo el nacimiento electromecánico. El belén se ha convertido en uno de los acontecimientos más relevantes de estas fiestas en Betanzos. El que había sido la representación navideña más grande de la ciudad con sede en la iglesia de Santo Domingo, hoy ya es una visita obligada para los turistas que se acercan a la ciudad de los caballeros.
30 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.En cada sesión, un mínimo de cien personas. Todas ellas ensimismadas con los efectos especiales que, en forma de truenos, nieve o agua, se dejan caer sobre el nacimiento betanceiro. Algunos venían de Ferrolterra, Santiago o A Coruña. Y es que no es para menos. El belén brigantino se está convirtiendo, paso a paso, en el fenómeno social y cultural de toda la comarca. En pocos años ha pasado de ser un completo desconocido a codearse, o incluso a sobrepasar en fama y calidad, con los más conocidos de Galicia. La semilla de la obra comenzaba a brotar hace una década en las dependencias de la iglesia de Santo Domingo, cuando surgió la iniciativa de hacer un belén electromecánico que, con el discurrir de los años fue a más. Y nunca mejor dicho. Sin embargo, la falta de espacio comenzó a ser un problema y, según comenta el sacerdote Manuel López Castro -principal impulsor de la obra-, «enseguida nos pusimos en contacto con el Ayuntamiento para estudiar con ellos la posibilidad de un local en el que el belén pudiese ser instalado». Años más tarde, el edificio del Liceo acoge esta representación navideña que es la más grande y costosa de la ciudad.