Francisco Vázquez dijo que adoptaría «decisiones muy graves» si se paralizaba el plan director Los expertos en aeronáutica sostienen que, en el futuro, las urbes que carezcan de aeropuerto serán ciudades-fantasma. Ese inmenso peligro corre A Coruña. El alcalde es consciente de ello: «Sólo la ampliación del aeropuerto evitará su cierre», declaró el pasado 18 de octubre. Y el cierre supondría que la ciudad que ahora rige sería, según la máxima aeronáutica, una ciudad-fantasma en lugar de la ciudad-estado que Francisco Vázquez soñó una vez. Que la pista de Alvedro necesita más metros es evidente: es la tercera más pequeña de España. Que los necesita ya, también: esa carencia limita el crecimiento. La cuestión es que esa ampliación no afecte a nadie. Vázquez cree que eso es posible. Sacristán, no.
26 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El Ayuntamiento de A Coruña se mostró ayer cauteloso. Nadie reaccionó desde María Pita al golpe lanzado por Julio Sacristán desde Madrid. Mientras no haya una versión oficial o un comunicado a cargo del Ministerio de Fomento, los representantes del equipo de gobierno municipal se mantendrán a la espera. En todo caso, está claro que la respuesta será contundente. Como aperitivo, recordemos unas palabras del alcalde Francisco Vázquez, fechadas el 17 de noviembre. Entonces anunció que adoptaría «decisiones muy graves» si finalmente se paralizaba el proyecto de ampliación de la pista de Alvedro. «Desde luego que no me quedaré de brazos cruzados», aseguró el primer edil coruñés, partidario de que se le pague a los afectados «lo que es justo por la ley» para que abandonen la zona y se pueda aumentar la pista del aeródromo. Y es que Alvedro despega pese a que su pista no le da demasiado margen para ello. Es la tercera más pequeña de España (1.940 metros), sólo por delante de las de El Hierro y San Sebastián. En 1999, estos dos aeródromos tuvieron, respectivamente, 243.000 y 114.000 pasajeros, por el casi medio millón de A Coruña. El caso de Alvedro es, por tanto, el más sangrante. La escasa longitud de pista ~obliga a curiosos cambalaches a las grandes empresas de transporte aéreo. El pasado mes de octubre, coincidiendo con la visita a A Coruña de la expedición de la Juventus de Turín, aterrizaron y despegaron de manera consecutiva dos aparatos del modelo Jumbo, los más grandes que han utilizado en alguna ocasión la instalación aeroportuaria coruñesa. «Tenemos que viajar con la mitad de carga y la mitad del pasaje para evitar riesgos», explicó entonces el capitán de la aeronave. Por circunstancias como ésa, son cada vez más los aparatos que utilizan otros destinos -fundamentalmente Santiago-, para poder sacar mayor rendimiento a sus condiciones. «Penalizaciones» No sólo los aviones de dimensiones extraordinarias tienen problemas en el aeropuerto coruñés. Es habitual que los aviones DC-9 salgan de Alvedro penalizados, es decir, con menos pasajeros o con menos combustible del que en realidad podrían llevar. Incluso se ha dado el caso de aparatos que partieron de A Coruña con el depósito medio llano, para así poder despegar, y luego repostaron en Santiago. Los Boeing 767, los DC-10 o los MD-11, que operan sin problemas en Santiago, sólo podrían hacerlo en A Coruña penalizados.