De A Coruña al Polo Sur

EMILIANO MOUZO A CORUÑA

A CORUÑA

Un austríaco inició la segunda fase de la vuelta al mundo alrededor de la Antártida tras partir del puerto Norbert Sedlacek, un austríaco de 38 años, arribó el pasado mes de mayo con su velero, el «Oase III», al puerto de A Coruña. Aprovechó su estancia en la ciudad para arranchar el barco y prepararse mentalmente para el terrible reto que le esperaba. Hace tan sólo unos días, el 30 de noviembre, el «Oase III» zarpó de Ciudad del Cabo para poner proa a una odisea sin precedentes: dar la vuelta al mundo alrededor del Polo Sur, pero navegando como nunca se hizo, por el paralelo 40, pegado al hielo.

08 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

La última comunicación de Norbert Sedlacek fue a primera hora de ayer. Decía: «Día 8 de diciembre de 2000. Son las 8.25 horas y estoy navegando hacia el Polo Sur. Me encuentro en la posición 43 grados 21 minutos de latitud Sur y 35 grados 32 minutos de longitud Este. En estos momentos la temperatura ronda los once grados. Estoy soportando vientos de hasta setenta kilómetros hora y olas que alcanzan los seis metros». De esta forma, día tras días, Norbert Sedlacek irá cubriendo su cuaderno de bitácora. Este navegante, de 38 años, intenta navegar «por el terror», asegura su amigo belga Frans Helsen. «Este loco» se aproximará tanto a los hielos que estará al límite de la banquisa o glaciar marino, «una superficie continua de hielo de dos a tres metros de espesor», indicó Helsen. Norbert comentó a La Voz que los 25.000 kilómetros que lo separaran de dar la vuelta al mundo los navegará sin hacer ninguna escala, solo, lejos de cualquier ruta marítima, a bordo de un barco de a penas 17 metros de eslora dotado de un palo que soportará más de 400 metros cuadrados de vela. «No tengo miedo» «No tengo miedo», indicó, aunque es conocedor de que le esperan verdaderas pruebas de supervivencia. «Tendré que luchar contra los embates de los icebergs, de temperaturas extremas, siempre por debajo de cero, contra el cansancio, el sueño», subrayó. En su ruta se puede encontrar con olas de hasta 35 metros de altura y vientos que pueden superar los 70 nudos, los cien kilómetros por hora. A Norbert Sedlacek no le atrae la idea de conseguir ningún récord, aunque es consciente de que lo puede lograr. «Hago esto porque así me lo pide el corazón y no se explicarlo de otra manera». Se pone en manos de los dioses para que todo salga bien. Espera que esta odisea resulte de igual manera que la travesía que realizó en el año 97. En aquella ocasión dio su primera vuelta al mundo en un velero, el Oase II, de siete metros que él mismo se construyó.