"La 'urbanitis' hace estragos"

La Voz

A CORUÑA

ANA LORENZO NUEVOS ROSTROS Ana Duro Fernández, quiromasajista Tiene el preciado don de aliviar con sus manos el sufrimiento y las contracciones musculares. Ana Duro Fernández es una auténtica gurú de los masajes. Por su camilla han pasado miles de espaldas doloridas de nadadores «que siempre quieren casarse conmigo». En tan sólo tres años ha conseguido ser la masajista del equipo gallego de natación y ser convocada por la selección nacional. Pero cuando quiere «desconectar» de todo siempre vuelve a su retiro coruñés, «no hay nada mejor que pasear por Punta Herminia».

16 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Lleva más de media vida dedicada al deporte y los masajes y confiesa que «aún me quedan 60 más para convertirme en una auténtica profesional». Ana Duro no se contenta con lo que ha aprendido en todo este tiempo y quiere que A Coruña se convierta en una potencia en este campo. _¿Cómo estamos en Galicia en cuanto a masajes? _Galicia está en la esquina del mapa en este trabajo. En otros países incluso la Seguridad Social da la alternativa para elegir entre la medicina natural y los masajes. Aquí la mayoría de la gente no sabe que existe esta profesión. _¿Pero, se puede curar con un simple masaje los dolores musculares? _Con un masaje nunca se va a conseguir la curación total pero sirve para aliviar el dolor y acabar con problemas leves. _¿Y eso cómo se lo explica a un señor que sólo cree en su médico y no en «meigas»? _Con un buen masaje y un trato especializado según cada caso. No se necesita más. Cada vez hay más gente que acude a mí para que le cure sus problemas y luego me recomiendan a sus conocidos. _¿Cree que para tener una vida sana es necesario hacer mucho deporte? _El deporte de competición no es salud. Los nadadores suelen tener lesiones crónicas que con el estrenamiento nunca se curan. Es una profesión muy sacrificada y mal pagada. _¿Además de los deportistas por qué tipo de problemas se quejan sus pacientes? _La urbanitis está causando estragos entre los jóvenes. La vida urbana y los problemas de estrés y presión se reflejan en el cuello y en la espalda de la mayoría de mis pacientes.