A Coruña «importa» alumnos de toda Galicia y recoloca a otros en institutos de la provincia Estudiar fuera de casa era hasta ayer patrimonio casi exclusivo de la Universidad, cuando apostar por la vocación exigía cambiar de domicilio. Hoy, la diversificada red de estudios profesionales adelanta esa virtual independencia. Si el descenso de la matrícula refleja el ocaso de la población joven en la ciudad o responde a las condiciones de la oferta educativa es relativo. El casco urbano «exporta» alumnos a recintos públicos del área metropolitana y del resto de la provincia al tiempo que recibe a otros de latitudes distantes. Hay que moverse, dicen, para hacer lo que se quiere.
01 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Ante la avalancha de solicitudes, la propia Delegación de Educación reconoce que a menudo se opta por la recolocación de los aspirantes en municipios limítrofes (Arteixo, Bergondo, Cambre, Oleiros e incluso Betanzos, Curtis o Carballo), movimiento que también se produce a la inversa: en determinadas especialidades, son los estudiantes de otros concellos los que se desplazan a centros coruñeses para matricularse en FP. El caso más claro es la Escola de Imaxe e Son, que recibe peticiones de las provincias de Ourense, Pontevedra y Lugo. En A Coruña, el trasvase de excedentes se apoya en la existencia de una oferta extensa a apenas cuatro kilómetros de distancia de la ciudad, en la antigua Universidad Laboral, en Culleredo. El ahora denominado instituto Crucero Baleares presenta el catálogo de estudios más amplio de todo el área al impartir hasta diez ciclos diferentes de FP en familias tan variadas como pesca o maquinaria naval, climatización o actividades deportivas. Ahora bien, la presión también llega a la comarca y la matrícula ya está cerrada, con excluidos, en las ramas más atractivas, caso de Montaje de instalaciones de frío. Sin embargo, quedan vacantes en las modalidades náutico-pesqueras. Estos particulares movimientos migratorios exigen un esfuerzo a mayores. El coste del transporte cuando no el de hospedaje es una carga que a menudo asumen los padres, quienes se quejan de la escasa publicidad que la Administración hace de las ayudas para financiar la residencia.