JOAQUÍN LENS Tras el impresionante éxito que la exposición Del impresionismo al fauvismo: la pintura del cambio del siglo en París tuvo en Santiago el año pasado, se presenta ahora en el Museo de Bellas Artes de A Coruña, otra importantísima selección de la Colección Carmen Thyssen Bornemisza bajo el título De Van Goyen a Constable. Aspectos de la tradición de lo pintoresco.
24 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Ha sido Tomás Lloréns, conservador-jefe del Museo Thyssen-Bornemisza, el encargado de la organización y selección de las obras que forman parte de esta reconocida muestra. De una parte, el comisario ha elegido una serie de obras que establecen un interesante diálogo con algunas que forman parte del Museo coruñés; de otra, la de pinturas que guardan relación con La Esclusa de Constable, una de las obras emblemáticas de la colección de la baronesa Thyssen. Así estructurada, la exposición ofrece un recorrido por la temática «pintoresca» en la Europa del XVII a la primera mitad del XIX, organizada en dos grandes apartados: el primero se subdivide en tres grandes secciones: Paisajes y vistas urbanas, que se centra en la pintura holandesa del XVII, destacando de manera especial los paisajes de Jan Van Goyen y Salomon Van Ruysdael. Escándalo en Londres John Constable, de quien se expone la maravillosa Esclusa (The Lock), adquirida en 1990 por el propio barón Heini Thyssen en una subasta organizada en Londres por la prestigiosa galería londinense Sothebyïs, y cuya adjudicación y posterior salida de Gran Bretaña organizó un no pequeño escándalo. Vedute (Bautizada como Vistas italianas del XVIII), entre las que destacaríamos las extraordinarias de Canaletto, Francesco Guardi y Giuseppe Zocchi _cualquiera de las cuales ennoblecería una colección de prestigio_. Esperemos que el éxito de público que esta magnífica exposición a buen seguro va a conseguir, sirva para potenciar en la medida de lo posible el Museo de Bellas Artes de A Coruña que hasta ahora, y por razones que no alcanzamos a entender del todo, lleva una vida lánguida y no ha logrado calar aún en la sensibilidad de los coruñeses pese a los denodados esfuerzos empleados en los últimos tiempos.