«La montaña es mi vicio»

LIS FRANCO BETANZOS

A CORUÑA

LLUIS PRESAS

Juan Oiarzábal, alpinista que ha logrado alcanzar las catorce cumbres que sobrepasan los 8000 metros El Aula Municipal de Cultura de Betanzos recibió ayer la visita de un deportista ilustre. Con motivo de la inauguración de las denominadas «Rutas del Mundo», el alpinista vasco Juan Oiarzábal hizo un repaso a sus 14 años de romance con la montaña. Han sido casi tres lustros durante los cuales Juanito _como le llaman cariñosamente_ ha culminado gran parte de los techos del mundo, entre ellos, las catorce cumbres que superan los 8000 metros. Ayer estuvo en Betanzos, pasado mañana parte hacia China.

19 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Juan Oiarzábal tiene la capacidad de transportarte en el tiempo y en el espacio a medida que cuenta sus aventuras. El hecho de que este vasco universal, una de las seis personas que ha hecho cumbre en los 14 ochomiles que jalonan el golbo terráqueo, haya hecho de Betanzos uno de sus campamentos base es un lujo. _¿Por qué Betanzos? _Tengo multitud de invitaciones, pero ésta no la podía rechazar. Aquí hay buena personas, gente de la montaña. _Por favor, cuéntenos de qué trató su proyección. _El audiovisual se titula «Los 14 ochomiles de Juanito Oiarzábal», y en ella se muestra una visión poco técnica pero sí muy anecdótica, puntual e interesante de lo que han sido mis experiencias. _Para los amantes del alpinismo es usted una especie de Dios de las alturas. _Sólo puedo decir que gracias a estas proyecciones los menos involucrados en el tema se ven tentados por el gusanillo del montañismo y eso me satisface enormemente. _Este deporte se mueve a golpe de sensaciones. ¿Podría definir la mejor? _Aunque podría pensarse que es difícil contestar a esa pregunta después de tantos años de aventuras, tengo claro que como mi primer ochomil no hubo otro. Fue el Cho Yu y lo logré en 1985. _¿Cómo se divierte un aventurero cuando no está en plena expedición? _Aunque parezca curioso, soy muy urbano. Me gusta disfrutar de mi mujer y mi hijo, jugar al mus y fumarme mis cigarritos. _¿Qué tiene la montaña que los enamora a todos? _Yo empecé por diversión, pero ahora se ha convertido en un vicio. Lo bueno que tiene es que puedas practicarlo toda la vida. Si no es el Éverest, será en los Pirineos o en un monte de Euskadi, pero siempre puedes disfrutar. _De Roma al cielo, ¿y de Betanzos? _El jueves nos vamos a China, en concreto al desierto del Tatlamakkan. En esta ocasión no hay montañas, sólo dunas. Se trata de una zona inóspita que intentaremos atravesar con un equipo del programa Al filo de lo imposible. _¿Lo volveremos a ver por estas tierras? _Confío en que sí. He disfrutado mucho con este paisaje gallego. Me voy encantado y dejando buenos amigos.