La subida del gasóleo también incrementará las tarifas de las autoescuelas Los coruñeses, como el resto de los españoles, se han acostumbrado a la subida del precio de los carburantes. Ya no se indignan, simplemente se resignan. Si hace un año el valor del litro de la gasolina súper no llegaba a las 130 pesetas, actualmente ronda las 150. Y así ocurre con los demás combustibles. Una medida impopular que ha hecho saltar la alarma. Las autoescuelas de la ciudad, por ejemplo, se preparan para incrementar el coste de las prácticas de los alumnos entre un 15 y un 20 por ciento.
03 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El malestar entre los usuarios se palpa sólo con acercarse a cualquier estación de servicio. La diferencia de precio entre las distintas empresas es mínima y son muy pocos los conductores que buscan el surtidor más barato. Y es que, en la mayoría de los casos, no compensa avanzar unos metros más con el único fin de ahorrarse unos durillos. Así las cosas, la subida de los precios de los carburantes ya no sorprende a nadie. «Hay que usar el coche, y el coche necesita gasolina, esté cara o barata», afirma un conductor. Como él, miles de coruñeses se resignan cada día a la hora de repostar. Los más afectados, además de los propios usuarios particulares, son los profesionales del mundo del transporte. Los taxistas, por ejemplo, creen que se está poniendo en peligro su medio de vida, no sólo por el aumento del precio de los combustibles sino también por el incremento en el coste de los seguros. Taxistas José García Aguiar, presidente de la Asociación Local de Autotaxi, cree que están sufriendo «un chantaje puro y duro». A pesar de contar con un surtidor propio situado en Pocomaco, el ahorro _entre siete y ocho pesetas por litro_ es insuficiente. Donde las cosas también están que arden es en el negocio de las autoescuelas. De hecho, actualmente se están incumpliendo tanto la normativa laboral como el reglamento de Tráfico. Así, la subida de los carburantes obliga a que muchos monitores tengan que trabajar más de ocho horas diarias, que es el máximo permitido por motivos de seguridad. José Manuel López Marín, presidente de la Asociación de Autoescuelas, admite que muchos centros se verán obligados a incrementar sus tarifas. «Lo lógico es que los precios suban porque el coste de las prácticas es directamente proporcional al del combustible», afirma. El incremento está previsto que se sitúe entre un quince y un veinte por ciento. La Compañía de Tranvías de A Coruña tampoco permanece ajena al aumento del precio del gasóleo. Como es habitual, a finales de año realizará un estudio en el que propondrá un reajuste en las tarifas. «Nunca se había producido una subida tan grande en el coste de los carburantes», afirma José Prada, gerente de la compañía. De hecho, el uso del transporte público sería una de las soluciones para los miles de coruñeses que cada día se ven obligados a moverse en coche. Sin embargo, la mayoría sigue optando por realizar sus desplazamientos en su vehículo.