Vuelve el espectáculo del circo

F. J. CASTIÑEIRA BETANZOS

A CORUÑA

Trapecistas, payasos, malabaristas y animales exóticos ofrecen los más variados números circenses El mayor espectáculo del mundo ha vuelto a Betanzos. Y lo ha hecho de la mano del Circo Italiano, cuya carpa se levantó ayer en lo alto de Bellavista. Cuarenta vehículos cargados de material y de animales exóticos han «tomado» la zona del recinto ferial, donde la compañía de la familia Rossi ofreció ayer su espectáculo en dos funciones y hoy repetirá en sesiones de tarde y noche. Una jirafa que baila el vals, caballos enanos, cerdos del Vietnan y hasta un tigre-león forman parte de la fauna que llegó a la ciudad brigantina junto a payasos y trapecistas que ejecutan el triple salto mortal.

08 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Medio centenar de animales pueden verse en el zoo del circo, abierto al público desde las once de la mañana. Ochenta personas participan directa o indirectamente en los números circenses de la compañía italiana, que hace dos meses se adentró en la geografía gallega para hacer una gira por toda la comunidad. Ronny Rossi es el actual director del Circo Italiano. Representa a la quinta generación de la familia Rossi y dice que casi todos han nacido en el circo. Además del triple salto mortal, un número que siempre entraña riesgo, el máximo responsable de la compañía comentó ayer que una de las mayores atracciones es la jirafa, un animal que debido a su gran altura es poco frecuente en los circos. Pero en el zoo pueden contemplarse ejemplares de distintas especies. Así, no faltan los tigres, leones y monos. La relación sigue con un hipopótamo, un avestruz, una cabra, camellos, dromedarios, llamas, guanacos, elefantes, cebras y los caballos enanos, de origen argetino y más estilizados que los ponis. Un cachorro con biberón Una de las estrellas es Simba, un cachorro de tigre-león que nació a mediados del pasado mes de mayo en A Coruña y que, al ser rechazado por su madre, tiene que ser alimentado con biberón, según relató Ronny Rossi. El por ahora inofensivo ejemplar «vive en un sofá y está todo el día con los niños», agrega el director del Circo Italiano, quien asegura que la calidad de los artistas está fuera de toda duda, porque su profesionalidad es incuestionable. Los acróbatas, malabaristas, payasos, trapecistas y la legión de animales de la compañía transalpina se despedirán esta noche del público betanceiro. Después, la numerosa flota de vehículos pesados pondrá rumbo a O Brugo, donde continuará el espectáculo el jueves y el viernes. El director de la compañía no descarta volver este mismo año a A Coruña, ciudad en la que «tuvimos un gran éxito», recuerda.