Ciencia, tecnología, energía

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

CIENCIA

09 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El descubrimiento del bosón de Higgs pone de manifiesto, una vez más, que la ciencia progresa apoyándose en la tecnología y que el conocimiento requiere energía, muchísima energía. El núcleo de los átomos se descubrió usando partículas alfa y la adecuada parafernalia tecnológica. La caracterización de protones y neutrones como partículas constituyentes del núcleo dio paso a los primeros experimentos de elevada energía, para confirmar que ambos estaban formados por quarks. De todas las partículas que constituyen el llamado modelo estándar de la constitución de la materia, el bosón de Higgs ha resultado la más escurridiza, por la compleja tecnología necesaria para alcanzar la energía suficiente.

Y, ¿ahora qué? Ahora a seguir trabajando sobre las propiedades del bosón de Higgs, buscando la confirmación de la formación de la materia y de las distintas masas de las partículas que la constituyen. Así progresa el conocimiento, con la necesaria complejidad de la tecnología y de la energía.