La monotonía y la comida poco variada, lo peor del simulacro de viaje a Marte

moscú / afp

CIENCIA

Los voluntarios que durante más de 500 días simularon una expedición se declararon satisfechos por su contribución a la ciencia.

09 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La monotonía y las raciones alimentarias poco variadas figuran entre las principales dificultades de un «viaje» a Marte, tal y como explicaron ayer los seis voluntarios que durante 520 días simularon una expedición. Pese a todo, se declararon satisfechos por su contribución a la ciencia.

«Es realmente largo, aburrido por momentos», resumió el chino Wang Yu. Para no dejarse dominar por el aburrimiento en esta expedición, algunos tocaban la guitarra, otros se dedicaban a la caligrafía y muchos estudiaban el idioma de otro compañero; también había muchos libros y películas. Una sala de deporte y hasta una pequeña sauna completaban sus actividades de ocio.

También se comunicaban con sus familias por Internet, aunque con un retardo de 40 minutos, simulando la distancia entre la Tierra y Marte.

La comida fue otro aspecto negativo, tal y como explicó Romain Charles, francés: «Todos los lunes comíamos lo mismo, al cabo de seis meses comienza a ser difícil», que reconoció que soñaba con queso, vino y una baguete. Yu, chino, añadió que para él fue más difícil porque la comida era europea y le daba gases.