El abogado de la familia afirma que la hipótesis del homicidio es la única «seria y científica» Los restos de Dónovan Párraga fueron enterrados ayer en el cementerio de Guadalajara, aunque sus padres todavía no dan el caso por cerrado. Después de dos meses de investigación para aclarar las causas de su muerte, el juez del caso, Pedro Javier Merchante, llegó a la conclusión de que el fallecimiento del niño de doce años se debió a un accidente.
22 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Sin embargo, ni sus progenitores ni su abogado, Marcos García Montes, se muestran de acuerdo. «Creemos que es un insulto a la inteligencia decir que ha sido un suicidio o un accidente, queremos saber la verdad y ésta ya está diagnosticada», sentenció García Montes, en alusión a la sangre encontrada en un calcetín del pequeño que, a su juicio, «nadie quiere ver ni comprobar».Según el letrado, hay una serie de pruebas que en su opinión verifican que la hipótesis del homicidio es la «única seria, científica y congruente» y, por ello, «desde el punto de vista judicial vamos a llegar hasta donde haga falta, caiga quien caiga, para que resplandezca la verdad».García Montes criticó el archivo provisional del caso por parte del juez Merchante, porque, según afirmó, «no tiene ningún sentido ni desde el punto de vista científico ni jurídico».De momento, aunque los restos del pequeño Dónovan se encuentran desde ayer al mediodía en un nicho en el cementerio de Guadalajara, el archivo provisional del caso ha obligado a que se precinten en una caja de zinc, ya que el abogado del padre no descarta ninguna actuación futura sobre los mismos, que podría pasar por la solicitud de una tercera autopsia.Los padres de Dónovan Párraga, Gloria Rodríguez y Francisco Párraga, estuvieron acompañados de familiares y amigos, entre ellos el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Pedro Núñez Morgades. Éste expresó su dolor por el desenlace de este caso y se mostró contrario a la reapertura de las diligencias.