ARTURO LEZCANO Hemos hablado en otras ocasiones de la irregularidad de esta sección en cuanto a reclamaciones. Por un lado es absolutamente natural, pero por otro sorprende que en siete días se acumulen asuntos llamémosles «vidriosos» y en los siete siguientes sólo recibamos amables tirones de orejas a causa de errores plausibles y, sin embargo, de menor entidad. Nos gustaría que estuviesen más repartidos, pues podemos asegurarles que no los archivamos, ya que en tal caso siempre habría un equilibrio. Lo que sucede, imaginamos, es que el lector no está pendiente cada día de cada línea del periódico y, desde luego, mucho menos de este espacio. Salvo unos pocos, a quienes reiteramos nuestra gratitud por tanta atención bienintencionada.
15 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Manuel-Luis Casalderrey, nuestro prestigioso colaborador científico, y querido amigo personal, -pero también celoso guardián de la exactitud en ese campo del conocimiento donde tanto abundamos los analfabetos- nos escribe para hacer tres observaciones. «Sí, pero...» Comienza dorándonos la píldora: «Creo sinceramente que ha habido una mejora sustancial (en La Voz). Así, en el uso de las abreviaturas de unidades...La Voz es uno de los pocos periódicos que escribe correctamente la abreviatura de minutos de tiempo (min) en las reseñas de fútbol...». Pero, ay, no nos durmamos en los laureles. No tan «leves» He aquí tres muestras bastante gordas, aunque Casalderrey las califique de «leves»: «El 4-11 se dice que un físico gallego está acelerando partículas a más de 300.000 kilómetros por segundo. Si fuese así, habría pulverizado el único absoluto de la teoría de la relatividad de Einstein. A saber: la velocidad de la luz (300.000 km/s) es constante y no se puede rebasar. Seguramente querría decir que se están acelerando partículas a velocidades próximas a la de la luz.» Otra perla: «El 21-11 se informa de que ''sobre cada metro cuadrado de su suelo se generan al año 1.500 kilovatios de energía por cada hora''. El kilovatio es unidad de potencia y el kilovatio-hora (kilovatio multiplicado por hora) es unidad de energía. Seguramente querría decir 1.500 kilovatios-hora (kWh) de energía». Para terminar -¡uf!- Casalderrey señala que el 30-11 «parece atribuirse a Edison la invención de la electricidad. A Edison se debe, entre otros muchos, el invento de la bombilla. Los generadores de Electricidad, distintos de las pilas, de las centrales de cualquier tipo (hidráulicas, eólicas, térmicas) se basan en experiencias realizadas por Faraday y Oersted». Luego de esa reciente clasificación «preocupante» de los estudiantes españoles, tanto respecto de las ciencias como de las letras, Casalderrey, que no sólo conoce sino que padece la situación, seguramente no debe de estar muy sorprendido. Nosotros, tampoco, pero ello no significa que pasemos por alto las habituales «ratas» en materia técnica o científica. Muchas gracias al amigo. Ya en el terreno de las letras nos asaetea José Antonio Míguez, de A Coruña, el cual censura esta cabeza de la primera página de La Voz: «Detenido por narcotráfico un cabecilla del clan de los Lulús». Son «lulúes» «...Bien debería saber -amonesta- quien hace resaltar la noticia en primera página que en castellano correcto los plurales de palabras terminadas en vocal tónica añaden -es al singular (menos -é, y así té, tés), de tal modo que tabú se dice en plural tabúes y ceutí o alhelí, ceutíes y alhelíes. Por tanto, el plural de Lulú debiera ser Lulúes, aunque parezca un tanto chocante al oído. Pero las reglas del lenguaje son las reglas y hay que respetarlas», asevera. Sin el menor género de dudas, aunque la verdad sea dicha, sólo le faltaba eso al referido clan. Por otra parte, lamento recordarle a Míguez que en los últimos tiempos la Real Academia (Española) está muy permisiva y «pasa» un poco de estas cosas, incluso expresamente. Así nos va, y peor nos irá. Máis Academia Volvendo arredor doutra Academia, a Galega, o coruñés Eladio García Rodríguez descúlpase por unha carta anterior na que puña en dúbida a actitude conciliadora da Voz na polémica sobre a normativa. Non obstante cuestiona de novo os puntos de vista do noso colaborador JJ Calaza, malia que xa lle dixéramos que nesta sección, O Amigo do Lector, non se pode opinar respecto aos colaboradores. Morra o conto. Desideratum Para rematar, insistimos en que este xornal é o que maior superficie lle outorga á lingua galega, o que non quer dicir que se teña acadado o desideratum. Oxalá.